2017-01-29 VIEJOS
RECUERDOS: CINE, RADIO, TELEVISIÓN
Mis recuerdos se remontan
a antes de la guerra, años 1930-36 cuando Murcia era una pequeña y tranquila
ciudad provinciana. En aquellos años se instalaban cines de verano en dos cafés
próximos a la Glorieta: el del ARENAL que ponía bajo su porche una caseta con
un proyector y el del SOL que lo
instalaba junto al Ayuntamiento, así como dos grandes pantallas entre dos altos
postes frente a ellos para que viésemos películas de Charlot y Harold Lloyd,
del Oeste, o series de varios capítulos.
Entonces solo habían los cines TEATRO CIRCO VILLAR, CENTRAL CINEMA (después cine REX), POPULAR, en Barrio de San Juan, SPORT, frente
al Convento de Agustinas y CINEMA INIESTA en plaza de González Conde, (que
después de la guerra instaló un cine de verano en solar interior anejo); éste
y los tres últimos hoy desaparecidos.
También hubo un cine de verano en calle de Santa Teresa –donde después se
construyó el edificio de Sindicatos- y el LUNA PARK actual MURCIA PARQUE, junto al Malecón.
Después de la guerra se
construyó el CINE AVENIDA en Paseo de Corvera, que cambió su nombre a COLISEUM -y
que abrió sus puertas proyectando durante una semana LOCA POR LA MUSICA,
protagonizada por Diana Durbin- pues la Empresa Iniesta lo tenía registrado
para el que construyó tras la gasolinera del Rollo. Otros como el de verano
CINE IMPERIAL en lo que había sido el patio de recreo del Colegio de San
Antonio, con acceso por calle de Vinadel,
el CINE COY en Gran Vía, uno en Ronda Norte, Otro en Avenida Primero de
Mayo -donde vi la cinta LA NARANJA MECÁNICA de la que recuerdo la escena de una
prostituta “trabajando” con un cigarrillo en la mano izquierda y meciendo una
cuna con la derecha. Hoy, a esa escena, le añadirían un teléfono móvil viendo
imágenes y escuchando sonido por los auriculares. Unas salas en Alameda de
Colón, otras en Centrofama y una próxima a Carrefour. Desaparecidas, ignoro si
queda y funciona alguna. También se celebraban sesiones de verano en el ruedo
de la Plaza de Toros.
Había carteleras,
anunciando las película, un hombre paseaba llevando sobres sus hombros otra con
anuncios por las dos caras, se repartían prospectos a mano; en muchas esquinas
pegaban carteles (de cine, fútbol y toros) y en la Prensa salían columnas y
otra propaganda anunciándolo todo.
De películas, peor que
malas, recuerdo una del Oeste donde, por lo visto, le habían dicho al
intérprete principal que debía llevar puesto siempre el sombrero y que, en una
escena de pelea a puñetazos con otro vaquero, en cuanto se le caía, paraba para
recogerlo y ponérselo. Hace unos días he
visto otra más mala todavía, también del Oeste, en la que los diálogos hablados
no coincidían con los rótulos en castellano de la cinta, con frases cortadas,
palabras incompletas y faltas de ortografía.
Recuerdo que el
desparecido establecimiento de Hilla, en la Platería, dedicó toda una semana a
exhibir en su único escaparate, un pequeño y compacto aparato de radio EMERSON,
de 5 lámparas, onda universal y corriente a 110 voltios, que adquirió mi Padre.
Escuchábamos la Emisora EAJ.17 Radio Murcia, que emitía desde el Recreative, en
Espinardo y terminaba la emisión a las 3 de la tarde con el Himno de la
República, el de Riego, y después ponía la Marsellesa. En la guerra lo
manipularon para que no se escuchase otra emisora y lo precintaron. Después de
la guerra, y bajo una manta, escuché la BBC de Londres y Radio España
Independiente Con un aparto de galena
que hice alcancé a escuchar hasta Radio Argel y con otro de cinco lámparas
americanas y ondas cortas que monté después, escuche una carrera de caballos
que se celebraba en Sao Paulo, en Brasil.
Actualmente da asco
escuchar programas, de radio o de Televisión como ya escribí en Marzo del
pasado año; en la primera una tertulia dice tonterías durante dos horas de
madrugada con habla rápida, riendo sin
que venga a cuento, acompañadas por lo
que llaman “música/canciones” que ignoro quién podrá escuchar y que, en mi
opinión, no vale ni para tirarlo a la
basura. Y la transmisión de partidos
de fútbol desde una tertulia que no cesa de hablar, sin explicar lo que ocurre
en el campo es cosa corriente.
En la Televisión emiten anuncios de forma absurda y muy alejados de la realidad que
-por lo menos yo- ignoro a qué producto se refieren, que no sé como los pagan
los anunciantes, aparte de consumir grandes espacios de tiempo para anunciar
sus diversos programas.
Y así es como discurre el
tiempo. Emburreciendo un poco más al País mientras hay algunos que perciben
elevados emolumentos por hacer eso,
bastante alejado, opino, de lo que es impartir conocimientos y cultura.
Murcia, 29 de Enero de
2017 José María Vela Urrea
No hay comentarios:
Publicar un comentario