miércoles, 3 de mayo de 2017

PREGONES Y RECICLAJE



2017-02-04             PREGONES Y RECICLAJE

Hace años recorrían la entonces tranquila Ciudad diversas personas que voceaban a los cuatro vientos, por las plazas y calles, las mercancías que llevaban o vendían, los trabajos que hacían y lo que compraban.

En el grupo de los primeros estaban los huertanos con su carro cargado de verduras o un asno con dos aguaderas repletas del producto o fruta de cada tiempo que vendían al peso en una balanza de dos platos sujeta con la mano; su pregón podía ser desde “habas frescas, de ramillete” a “pavas de La Arboleja” o de los diversos frutos que se criaban en la otrora fértil y grandiosa Huerta murciana. También , y forasteros en este caso, los que vendían “Miel de La Alcarria”, los rojos botijos extremeños o nueces de Nerpio.

Era de destacar el huertano que venía a las casas a recoger la  basura con la que después abonaría sus bancales donde, en justa  correspondencia traía en Primavera una florida maceta o un puñado de frutos de su cosecha, llegando algunos hasta traer un pavo en Navidad.

Los que ofrecían sus servicios bien como “Alañador, paragüero”, el afilador que hacia girar su rueda en contacto con una chapa, o los que escardaban lana de colchones en plena calle. También había los que voceaban que compraban botellas de vidrio o papel y trapos viejos.

Hoy todo eso, salvo el afilador y otro que tapiza sillones  que van en automóvil, han desaparecido. También los camiones cargados con enormes y cuadradas balas de papel o trapos o con su caja de carga repleta de botellas de vidrio, viajaban hasta las industrias que los transformaban.

Y junto con todo eso los grandes mayoristas como el apodado “el Cabezota” que tuvo su enorme almacén donde hoy está el Palacio de Justicia, en Ronda de Garay, que al tener un hijo con pretensiones taurinas le hizo acometer la tarea de empresario de nuestra Plaza de Toros.

Todo lo descrito se lo llevó el viento  y el negocio del reciclaje lo tiene el Ayuntamiento pues los ciudadanos, deben abonar (incluida en el recibo bimensual del agua) la Tasa, epígrafe 1, así como otros cuatro conceptos por Canon Saneamiento, pago que para una vivienda normal, sobrepasan los 30 €, teniendo el sufrido ciudadano que llevar clasificados los residuos, el papel, el vidrio y los envases hasta los puntos de recogida cercanos.

Es el progreso que, además, ahora, no regala nada.


Murcia, 4 de Febrero de 2017       José María Vela Urrea

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