lunes, 29 de septiembre de 2014

REGENERACIÓN


Estamos en una época donde se emplea frecuentemente la expresión “Regeneración” democrática, (según el Diccionario RAE “(Del lat. regeneratĭo, -ōnis).1. f. Acción y efecto de regenerar.”), lo cual, conforme
entiendo, es volver a los principios de la Democracia, iniciada en la  Grecia antigua, es decir, a que se imponga la voluntad mayoritaria del Pueblo.

También se habla de que es necesario un cambio en la Constitución, especialmente por algunos políticos que desean realizar unos propósitos que, en muchos casos, bordean peligrosamente, o sobrepasan, a la legalidad vigente establecida por la misma.

Por otro lado están saliendo a la luz, tanto por los medios de comunicación como por  la Justicia, la investigación de hechos irregulares realizados por algunas personas que detentan, o han ocupado, altos cargos tanto en la política como en el comercio y la industria, al ser cosa frecuente su implicación, durante el ejercicio de su actividad, en casos poco claros, pues más bien son turbios y opacos cuando no delictivos, que, cuando comparecen ante la Justicia, se acogen a su derecho para no declarar (Art. 24.2 ) cuando éste debe referirse solo y limitadamente a los actos de su vida privada, no a los ocurridos durante el ejercicio de una función pública olvidando que, como su nombre indica, al ser personas públicas, deben mantener una conducta ejemplar y totalmente transparente durante el tiempo que desempeñen un cargo, elegido o designado, ante  el Pueblo y también ante la Justicia, respondiendo ante ambos de todos los hechos acaecidos durante su actuación sin que, además pueda prescribir nunca  nada de todo lo sucedido durante la misma.
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En primer lugar creo que si la Constitución consolida un Estado de Derecho que asegura el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular, es decir, del PUEBLO ESPAÑOL en este caso (donde no se excluye a nadie) conforme figura en el Preámbulo de la misma, que  debe ser bien leída desde el Título I hasta el II, es decir, desde los Artículos 10 al 55, donde figuran los derechos y deberes fundamentales  de las personas, para enterarse de su contenido, cumplir, y hacer se cumpla,  con arreglo a la letra y su espíritu, simplificando su empleo para el Pueblo, siendo por ello
que considere que ambas regeneraciones, la democrática y la personal, se podrían conseguir simultáneamente al recuperar la Democracia su verdadero espíritu, practicando la acción de la voluntad mayoritaria del Pueblo, ya que ambas deben ir unidas y complementarse, de muchos de quienes nos gobiernan, desde distintos sitios y posiciones, obligándoles a que den cuenta de sus actuaciones en el desempeño de su cargo ante Por otro lado, la Administración de la Nación debe simplificarse al máximo, eliminado trámites innecesarios o que se duplican, llevando las Cuentas y asuntos AL DÍA -como los Bancos- toda vez que la Informática es una ayuda fundamental, agilizando las más complejas labores con programas que excluyan retrasos para resolver problemas, suprimiendo organismos innecesarios, al realizar agrupaciones, para dar una mayor rapidez y eficacia a todas sus actividades.

Al realizarse la regeneración personal y la regeneración democrática, conforme se expone estimo que habría un verdadero cambio, muy cualquier Juzgado, aboliendo de una vez por siempre, y para TODOS LOS QUE TIENEN EL PRIVILEGIO DE SER AFORADOS, esa desigualdad que está en total contradicción con la igualdad que establece el Artículo 14 donde, para comenzar la citada reforma, debe añadirse la palabra TODOS al inicio del mismo, omisión que favoreció la sibilina introducción del Artículo 71.

La “regeneración personal” personal es, por otro lado, algo complicada ya que obliga al cumplimiento de valores humanos tales como la integridad personal, la decencia, la honradez, la incorruptibilidad, la transparencia y la
verdad en todo tiempo y momento, en el más estricto cumplimiento de su obligación en todas sus actuaciones, no aceptando sobornos, dádivas o regalos con que  algún desaprensivo, en su deseo de obtener determinados favores muy alejados de lo que debe de ser, intente “premiar” a quien ocupa un cargo, virtudes que, supongo, muchos ni han oído existan.

Esa es una  cosa bastante difícil de conseguir, pues el deseo de posesión o disfrute de determinadas cosas o riquezas puede, en muchos casos, hacer que se tuerza la voluntad personal de quienes no saben o no quieren  y que,
olvidando los deberes, tanto del cargo que desempeñan como para el Pueblo que le apoyó hasta llegar al mismo, atiendan a unos seductores cantos de sirena, sucumban a la tentación y caigan por una cuesta donde, al final, debe estar la Justicia, como representante del Pueblo soberano, para  esclarecer todo hecho cometido, que no tiene ninguna razón para que prescriba en el tiempo ya que, mientras no se enjuicia una infracción, ésta sigue vigente  hasta que no se juzga al culpable y se dicta sentencias por un Tribunal para que cumpla una condena, tendente a la regeneración de quien ha delinquido, obteniendo unas veces resultados positivos, es decir, un cambio de actitud hacia otra mejor y alejada de hechos anteriores o, por el contrario, sale ilustrado con más conocimientos de granujerías para seguir cometiendo delitos de toda clase sin solución de continuidad.

Después de lo anterior me pregunto a mí mismo: ¿Tan difícil sería hallar en España unos miles de personas en las que se conciten todos los valores humanos antes reseñados que, además, estén dispuestas a servir a su País,
totalmente apolíticos (aunque en su derecho a la libertad de pensamiento, si tienen alguna ideología excluyan utilizarla durante el desempeño de un cargo oficial, en beneficio de España), sin pérdida de sus derechos pasivos, por una percepción mediana y con todos los gastos pagados, para ejercer un cargo designado, durante un solo mandato?  Y que nadie piense deseo ser uno de ellos, pues me EXCLUYO, pese a que pienso que para generar ideas no existe limitación de edad, ya que, a que a mis 87 años, considero no debo meterme en esos trotes.

La regeneración personal se iniciaría al presentarse los aspirantes ante la Junta electoral de su municipio para que ésta comprobasen reunían los requisitos antes citados y expidieran unas credenciales para viajar gratis por toda su provincia para conversar con todos sus habitantes y atendidos por los pueblos que visitasen. Las papeletas electorales serían de listas abiertas, figurando en ellas los Ayuntamientos por orden alfabético con los nombres
de los aspirantes de cada municipio. El Pueblo marcaría en una casilla, con una C, a los que designase como representantes al Congreso, siendo elegidos los tres que obtuviesen mayoría de votos, marcando otra casilla, con una X, -facilitando el escrutinio electrónico- a los que estimaran mejores para el Gobierno de la Nación, todos los cuales se reunirían en Madrid durante una semana como máximo para elegir, por votación secreta, a los miembros del Ejecutivo, realizándose una más pura regeneración democrática al volver el Poder al Pueblo soberano, por voluntad mayoritaria y sin ingerencias de políticos, los cuales podrían hacer proposiciones desde los medios de comunicación.

Los así elegidos serían los futuros ocupantes del Gobierno y del Congreso de Diputados para, con sus conocimientos, intentar llevar a España a una situación mejor que la actual, teniendo como base unos simples postulados  en lo que respecta a la Economía, que es lo que marca el bienestar de un Pueblo, con unos principios fundamentales para que una Nación vaya adelante, tales como:

NO GASTAR MAS DE LO QUE SE INGRESE Y NO ENDEUDARSE.

NINGÚN PARTIDO POLÍTICO, SINDICATO, O.N.G. O CUALQUIER OTRA ORGANIZACIÓN AJENA AL GOBIERNO DE LA NACIÓN,
PODRÁ PERCIBIR CANTIDAD ALGUNA PROVENIENTE DE LOS FONDOS PÚBLICOS POR NINGÚN CONCEPTO, excepto las
ayudas de auxilio por catástrofes, nacionales o internacionales.

distintos de los que hasta ahora nos han dicho se habían producido, que solo han servido para el enriquecimiento de algunos y, en lo que concierne a la Nación y al Pueblo, ha ido cada vez peor conforme atestiguan el gran número de parados y la deuda que arrasa a España.

Por eso creo que la Constitución debe ser reformada, destacando las obligaciones y derechos del Pueblo, reducida en Artículos y suprimiendo
privilegios o disposiciones que benefician a una clase bastante alejada de la igualdad que debe de imperar para todos, según su texto.

Es más. Al ser la Democracia una idea universal estimo que esta propuesta de regeneración personal y regeneración democrática, conforme se expresa, puede ser no solo de aplicación en España, si no en cualquier país del Mundo, empezando por Europa donde, al parecer, falta democracia y sobra política y extremismo.
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Comparativamente, la situación de Alemania el 8 de Mayo de 1945 era muchísimo peor que la nuestra el 29 de Marzo de 1939. Efectuando un programa de austeridad llegó hasta ser hoy la  “locomotora de Europa”.

Confío en que España saldrá de esta situación como hemos superado otras peores, por ejemplo la Guerra Civil, donde el País quedó destrozado, con un millón de muertos, con personas que partieron al exilio, pasando hambre y racionados durante más de diez años, sin industria, con mucho retraso en relación con otras naciones, arruinados, aislados internacionalmente, bajo una dictadura y sin libertad, catástrofe que originó empezase a trabajar a los once años, impidiendo que cursara estudios superiores.
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Y ahora, después de este largo preámbulo, al suponer continúa vigente lo establecido en el Artículo 20.1 a) sobre la libertad de expresión, manifiesto
mi propósito de comentar determinados Artículos de nuestra Carta Magna, para intentar simplificarla, así como el de compararla con las de otros Países que tienen más antigüedad que la nuestra –para lo cual he solicitado a unas Embajadas en Madrid me remitan un ejemplar de la suya- con el fin de adaptar a la española, desde ellas, lo que mejor salvaguarde los derechos del Pueblo, que al fin y al cabo es la Nación, estimando por ello que debe de ser DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO, como dice la los Estados Unidos de América desde 1779, y como continuación de la Democracia iniciada en .la Grecia antigua.


Murcia, 17 de Septiembre de 2014     José María Vela Urrea

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