Por fin a alguien
se le ha ocurrido que los estudiantes usen un tablet donde, se supone, que cada
año cambiaran su contenido para que coincida con los libros que correspondía
comprar, con lo cual dejaran de imprimirse unos textos donde ahora se explica,
alternativamente, que 2 + 2 = 4, que 1+1+1+1 = 4, que 1+3 = 4 y que 3+1 =4, en
un sistema de enseñanza que nos ha colocado
al final de una cola de naciones aunque, eso sí, las editoriales hayan hecho
pingues negocios con tanto libro que se ha tirado a la basura al tenerlos que
cambiar por otros que decían lo mismo pero de otra forma.
Menos mal, si esto
se extiende, pues de esa forma no hará falta comprar las actuales mochilas
donde se guardan y transportan todos los libros, dado que un tablet lo podrán
llevar en cualquier bolsillo acompañando al teléfono móvil conectado al
imprescindible Internet para solventar dudas o aclarar ignorancias, aunque
nadie se librará de tener que pagar por esos servicios de cambio anual de
textos.
La juventud actual
no tiene ilusión por el futuro. Muchos padres han perdido el control sobre sus
hijos; éstos son cada día más exigentes pues algunos llegan a expresar su
opinión de que tienen que pasarles un sueldo para que ellos dispongan a su
antojo del mismo desde los 14 años y lo gasten en alcohol, drogas y otras cosas
que ignoran los padres mientras ven la tele en horas en que debían estar
durmiendo todos
Y una pregunta:
¿Han observado Vdes. la cantidad de personas que anda por la calle con toda su
atención fija en el teléfono móvil, algunas veces marcando un número y que,
espero, todavía no hayan tropezado con una farola, pues con algunas personas ya
lo han hecho?
Mucha gente se ha
informatizado de tal forma que no saben vivir sin el teléfono móvil o la
conexión a algunos canales de los diversos existentes, pues la
comunicación/conexión
con otros sitios
está a la orden del día, a cualquier hora y desde distintos sitios, lo cual
creo que impide pensar razonadamente, y así van muchas cosas, haciendo sean
viejas las noticias del minuto anterior aunque, para que no se olviden, algunos
medios de comunicación las repiten durante varios días.
Van desapareciendo
las agendas y las libretas de notas pues, bien en un tablet o en un móvil se
efectúan anotaciones debidamente archivadas, siendo imprescindibles su uso para
viajantes y vendedores que, al final del día, pasan los pedidos a fábrica por
el simple hecho de conectar su citado auxiliar con un correo electrónico.
Los medios de
comunicación impresa ya dieron este paso cuando en la primera plana de un
diario matutíno publicaron un suceso, o un gol, ocurrido a miles de kilómetros
de la rotativa, con lo cual las noticias del minuto anterior (no las del día
antes, como antaño), ya eran viejas. Es el progreso de un futuro que se
convierte rápidamente en pasado
Murcia, 9 de Junio
de 2014 José
María Vela Urrea.
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