lunes, 17 de febrero de 2014

UN 26 DE ENERO


En ese día, hace 74 años, en 1939, entraban las tropas nacionales en Barcelona sin pegar ni un solo tiro, donde solo quedó la población civil pues el Ejército y los que habían ocupado algún cargo y disponía de un vehículo con gasolina suficiente para llegar a Francia habían tomado la ruta de Le Perthus con suficiente antelación para no sufrir atascos que dificultaran su marcha en la estrecha carretera que, en su huida, les conducía al exilio.

También, pero a pié, acompañados por un gentío de  mujeres, hombres y niños, la mayoría del ejército republicano se retiraba hacia el país vecino donde, para entrar, lo primero que debió hacer fue entregar las armas; después, bajo la  custodia francesa serían internados en campos de concentración esparcidos en playas, carentes de turistas, como ahora, entre alambradas guardadas por soldados argelinos con fusil y bayoneta calada, haciendo famosos lo nombres de Argelés sur Mer, Elne, Canet,  Bagneres, Colliure y unos cuantos más donde padecieron cautiverio en pésimas condiciones.

Muchos de ellos, los que lograron fugarse y a los que tiempo después liberaron, cuando Francia fue invadida por la Wehrmacht pasaron a la Resistance o se unieron a los franceses libres en Africa. Después, olvidando el pasado, fueron de los que, bajo las ordenes de Leclerc marcharon sobre París para liberarle.

Largo ha sido este preámbulo para exponer algo de lo que ocurrió en unos poco años.

Antecesores de los actuales independentistas catalanes perdieron una ocasión de oro al no entregar Catalunya como una nación a los vencedores, toda vez que como tal había actuado desde que las tropas de Franco llegaron al Mediterráneo por Amposta y partieron en dos a la zona republicana con la que únicamente se podía comunicar por avión o submarino y ellos ya la hubiesen titulado como Nación separada de España.

Por lo visto pensaron no correr ese riesgo, con la posibilidad de visitar Montjuich o sus fosos, donde fusilaron a tantos, exiliándose para, desde allí, clamar por Radio España Independiente, emisora pirenaica, desperdiciando una ocasión de oro de que, aunque fuese en el papel, hubiesen hablado de su tierra como de una Nación a los que tenían como lema de España el de “Una, Grande y Libre” que de lo segundo y tercero hubo bastante poco, ya que se perdieron las pocas colonias que se tenían y de libertad hubo muchos que la “gozaron” en el destierro, cárceles y campos de trabajo, eso los que no pasaron a ocupar plazas en cementerios o fosas comunes, que de todo hubo.

Hoy, sin posibilidad aparente de peligro, los sucesores de los que no dieron la cara, no admiten el texto Constitucional, gracias al cual ocupan altos cargos con pingües beneficios, muchos con cuentas en el extranjero por si, algún día, se ven precisados a marchar hacia La Junquera.

Murcia, 26 de Enero de 2014          José María Vela Urrea             


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