A las subastas, de
lo que sea, se presentan quienes pujan por un determinado objeto o servicio,
bien sea un cuadro de Renoir, prestar un servicio a un determinado centro, u
obtener la concesión de un servicio para distribuirlo y revenderlo
después.
En el caso del
cuadro, por ejemplo, se oferta al alza, pagando el máximo, para llevarse el
objeto; en el segundo supuesto hay que
bajar lo más posible para poder prestar el servicio dentro de las condiciones
establecidas y obtener un beneficio. Y en el tercer caso quien pretenda obtener
una distribución, debe ofertar sobre sus opositores. Todo
esto en las
subastas de viva voz pues, al oír las ofertas de sus oponentes y conocer cada
uno sus posibilidades, se sabe muy bien cual es el momento de retirarse.
Muy distintas son
las subastas por sobre cerrado, en las que cada postor se juega el tipo ya que
su oferta debe dejarle un beneficio, si se le adjudica la licitación, sobre el
precio
de venta
establecido para la venta de la unidad de lo que sea.
Ignoro cómo se
realizan las subastas de millones de kilovatios ofrecidos por el productor a
los distribuidores. Supongo que cada uno de ellos ofertará reservándose un
margen de beneficio, que sería lo normal. Igual con la comprada a Francia.
Pero aquí, en
España, debo estimar que no es así
por una razón muy sencilla. Si se compra una cosa a un precio para vender a
otro fijado con antelación no debe existir ninguna variación posterior, ya que
al concurrir a la subasta se sabía, por todos, el margen de beneficio al que se
podía llegar.
Y no es así,
supongo, desde el momento en que las
distribuidoras obtienen la concesión y después interviene el Gobierno para
modificar, al alza, un producto que se había subastado para distribuir y vender a otro que había sido fijado de antemano.
Es de sentido común que, si se ha comprado a un precio
(con aplazamiento de pago) para vender
obteniendo un beneficio, esos números deberían permanecer inalterables hasta
una nueva subasta. Pero no ocurre así.
Se vierten lágrimas
de cocodrilo diciendo se tienen pérdidas. Entonces el Gobierno, magnánimo,
autoriza una subida del kilovatio para que la pague el sufrido Pueblo y haga
posible aumente el beneficio del que acudió a pujar en una subasta conociendo el
margen de beneficios que podría obtener. La parte del Gobierno por este “servicio” : más impuestos, por mayor
suma de facturación, lo cual hace que la cosa se parezca bastante a la
corrupción imperante en el País. Eso sin contar que también puede existir la
personal, que de eso ya tenemos gran cantidad, con impunidad total, además.
Así es como tenemos
la electricidad más cara de Europa, y a los hecho me remito al informar de los
datos de una factura de Electricité de France ; allí solo
figura el importe de la electricidad
consumida y nada más.
Estos son los
precios, en esas fechas, de la electricidad suministrada a viviendas en ambos
países. Puede comprobarse que es mucho más cara en España que en Francia.
-Francia: 19/11/12.- 77,70 € /271 Kw = 0’2867158 €./Kw
-España:
3/12/12 .- 68,20 € /208 Kw =
0’3278846 €./Kw elevado en 0’0411687 €
Aquí,
en España, cargan por potencia instalada/contratada que no es ni un consumo ni un servicio, ES UN INVENTO PARA COBRAR POR
NADA; “impuesto sobre electricidad”, que tampoco es consumo o servicio, ES UN IMPUESTO, procedente del antiguo
de la minería del carbón, a exigir del 4,864% por Ley 66/1997. Que yo sepa ni se extrae carbón, no hay centrales ni
máquinas movidas por el mismo y las locomotoras a vapor hace años pasaron a la
historia, por lo cual este IMPUESTO es un anacronismo, que lo conservan activo
pues SE TRATA DE RECAUDAR. A la suma de TODOS ESOS CONCEPTOS se le carga el 21%
DE IVA. Estamos en 2013 y no creo
que haya NADIE que piense en suprimir un impuesto.
Y los precios de la
electricidad suministrada a viviendas por IBERDROLA en Murcia en 2013 son los siguientes, copiados de una
factura:
Fecha Potencia contratada Energía consumida Factura/consumo
a a 54.40€/175 Kw.
7/2/2013 0,065203 €/kw dia 0,151359 €/kwh 0,3108571 (+0,0241413€)
Para mayor
escarnio, en estos tiempos tan malos de crisis, subidas de impuestos, aumento
del coste de la vida, congelación/disminución de salarios y pensiones, cierre de
empresas y trabajadores al paro,
independiente de otras, para Octubre han anunciado
un nuevo precio. ¿Es que han variado el importe de
adjudicación de la subasta?
Murcia, 27 de Septiembre de 2013 José
María Vela Urrea