martes, 8 de octubre de 2013

¡A ver quien se atreve!

He oído en una tertulia televisiva que las multas por infracciones de tráfico de los coches oficiales las paga el Gobierno. También que el sindicato UGT va a despedir una elevada cantidad de sus empleados, acogiéndose a la actual  reforma laboral  que tanto han denostado ellos, pero que ahora les conviene aplicar por no pagar más cantidad a los que hasta ahora han sido sus leales servidores.

El Gobierno no encuentra el camino, o no quiere encontrarlo, que es peor, para reducir gastos, al igual que no lo encuentra para reducir el número de parados, los impuestos y muchas otras cosas más como, por el ejemplo, otra subida de tarifas eléctricas, la tercera en este año, que cerrará empresas al hacerlas menos competitivas, aumentando el paro,
encarecerá la vida y bajará más el umbral de la pobreza del pueblo español.

Y me pregunto: ¿Habrá alguna “fuerza política o sindical” o servidores del Estado que se atreva a proponer, en beneficio del bienestar que algunos propugnan para el Pueblo, al que dicen “servir” (cuando en realidad se sirven del mismo, pues viven a su costa) la supresión total de donaciones que hace el Gobierno a los Partidos políticos, Sindicatos y ONG, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, es decir, de los cada vez más elevados impuestos que paga el Pueblo?

El Gobierno debe suprimir gastos en vez de subir impuestos, pues así no se estabiliza o avanza un País, y tener el valor de actuar de acuerdo con lo que establece la Constitución, antes de que se les escape de las manos el control de la Nación:

ILEGALIZAR a los Partidos separatistas, de acuerdo con el Título Preliminar de la Constitución y otros que sean del caso. Quienes incumpliesen la misma y las decisiones de los Tribunales, deberían ser detenidos e ingresados en prisión rápidamente  y,  si eran cargos públicos, depuestos del mismo. SUPRIMIR POR ILEGALES toda Representación, del tipo que sea. Solo seguirán vigentes las del Estado español.

SUPRIMIR los aforamientos. Quien cometa delito, sea quien sea, deben juzgarlo tribunales ordinarios de su jurisdicción. (Artículo 14). añadiéndole a éste “que cuando alguien viole algún derecho de otro perderá todos los suyos automáticamente”

TODOS los miembros del Ejecutivo, Judicatura, Administración  Publica, Ejercito, Fuerzas Armadas y cualquier otro que perciba sus haberes de las arcas públicas, desde el Rey hasta el último peón de un Ayuntamiento, tendrán fijados por Ley todos sus emolumentos en los Presupuestos Generales del Estado, debiendo  figurarlos en su Declaración de Renta, sin que NADIE pueda percibir otra cantidad  por ningún concepto o procedencia, ni ocupar  más de un cargo retribuido; sería meramente honorífico.

El Gobierno NO PODRÁ, EN NINGÚN CASO, efectuar donaciones de ninguna cantidad a NADIE. Los Sindicatos, los Partidos políticos,  las ONG y diversas organizaciones que no pertenezcan al Estado, NO PODRÁN PERCIBIR CANTIDAD ALGUNA PROVENIENTE DE FONDOS PÚBLICOS. Deben ser financiados por sus afiliados o benefactores, siendo controlada su contabilidad de la forma más estricta posible por el Tribunal de Cuentas. Se exceptúan las de carácter humanitario en tragedias o catástrofes, siempre realizadas bajo el control del Gobierno español.
SUPRIMIR, los “blindajes” y las asignaciones “vitalicias” para muchos. La única pensión a percibir será la calculada sobre lo cotizado durante el tiempo trabajado.

SUPRIMIR Empresas públicas, Organismos superfluos de diversa clase, y un elevado porcentaje de los excesivos 3.000.000 de PERSONAL del Estado.

SUPRIMIR el Consejo de Estado, el  Senado y el Tribunal Constitucional, totalmente innecesarios por su inutilidad e irregular actuación. Una Sala especial en el Supremo, formada por los Presidentes de Sala del mismo, sería la que entendiese en el tema Constitución, cuando fuese necesario, sin influencia exterior de ninguna clase, con rapidez, eficacia y contundencia. Regular de forma imparcial sus nombramientos y
hacer que la Justicia actúe con más rapidez, exactitud, eficacia y contundencia.

SUPRIMIR los Gobiernos Autonómico y las Diputaciones Provinciales. Reducir Ayuntamientos agrupándolos. Su contabilidad será llevada al día y controlada por el Tribunal de Cuentas, haciendo que todos los ingresos y los pagos sean hechos a través de establecimientos bancarios, acorde con sus Presupuestos, para un fácil seguimiento.

REDUCIR la representación parlamentaria a TRES diputados  por cada provincia. Las Actas serían propiedad de los Partidos, no de  los elegidos, para evitar tránsfugas. Éstos deberían tener despacho abierto en su jurisdicción para atender al Pueblo.

FISCALIZAR los gastos de los políticos y parlamentarios, que se han ofrecido “para servir al Pueblo”. Un miembro (de la clase o categoría que sea) que cobra del Erario Público no puede percibir ninguna otra cantidad por ningún concepto, pues debe tener bien claro que todos sus gastos los paga el Pueblo, “al que dice sirve”; debe
viajar  en transportes públicos en 2ª o turista, efectuar comidas y alojarse (si es necesario) en establecimientos de tres estrellas, máximo; sólo se abonarán los justificantes de estos gastos.  Si desea ir a establecimientos de lujo que los pague de su bolsillo. No podrá utilizar tarjetas de crédito oficiales.

UN SOLO CUERPO DE SEGURIDAD, la Guardia Civil, con todas las competencias.

Las vacaciones deben de ser IGUALES PARA TODOS, (Artículo 14 de la Constitución)  al igual que la jornada de trabajo que, al ser continua, proporciona una economía en transportes y electricidad, así como una mejor vida familiar.

Al realizarse todo lo expuesto, creo que se podrían ahorrar MILES DE MILLONES DE EUROS,  y  prescindir de los inversores extranjeros. El Pueblo no puede subastar letras, bonos y demás lindezas. Cuanto más préstamos se suscriban con altos intereses,  España se hundirá más. Debe arreglarse con los ingresos nacionales y NO GASTAR NUNCA MAS DE LO QUE  INGRESA.

Espero que ALGUIEN realice todo esto alguna vez, expuesto a este Gobierno desde su inicio de mandato,  pues mientras no se efectúe TODAS esas reformas y alguna más este País, en mi modesta opinión, no tiene arreglo.

¿A que no hay ningún “parlamentario” que considere oportuno proponer todo esto?


Murcia, 25 de Septiembre de 2013                 José María Vela Urrea