Nací en 1927. En
Noviembre de 1939 falleció mi Padre; abandoné la escuela primaria y, a los 12
años, empecé a trabajar en lo que salía, donde unas veces los sábados nos daban
algo a los aprendices y otras no, por lo que había que irse a otro sitio. Creo
que aprender un oficio debe iniciarse a temprana edad, pues al sobrepasar los
25 años ya es difícil.
Lo poco que sé lo
he aprendido estudiando por mi cuenta y leyendo mucho y, como gracias a Dios
tengo la mente lúcida, pienso, razono y escribo. Llegué a ser Delineante
Proyectista habiendo trabajado con Arquitectos, Ingenieros y con empresas de la
construcción. Tengo
Tarjeta Nacional de Investigador nº 04000383 y, al jubilarme, fuí colaborador
emérito en el Diario LA OPINIÓN y en NUEVA MURCIA, en ambos a página entera, así
como con otras publicaciones. He editado 7 libros, entre ellos un Diccionario
Murciano-Castellano, y tengo inédita una biografía y unos 15 libros más.
Me da mucha pena la
situación de España relativa al poco
aprovechamiento escolar, donde figura en los últimos en un ranking encabezado
por Finlandia. Ignoro -pero las supongo- las causas de esta situación de la que
es preciso salir cuanto antes. Las huelgas y manifestaciones, de estudiantes o
profesores, no solucionarán nunca nada, sólo pérdida de días lectivos,
permitiéndome opinar que juntándose los dos con un laudable espíritu de
superación para estudiar los programa educativos de países más avanzados
podrían formular
uno para España, dado que muchas asignaturas son similares en ellos.
Aquí tenemos muchos
que ni estudian ni trabajan y viven como la cigarra de la fábula
entre botellones,
discotecas, drogas...sin pensar en que cuando desaparezcan los que los
mantienen se van a encontrar con una vida sin porvenir. Investigando, Don Santiago Ramón y Cajal
obtuvo el Premio Nobel de Medicina; me aventuro a decir que las presentes
generaciones no obtendrán ninguno.
Estimo que en vez
de tantas algaradas debía presentar cada provincia un programa de estudios, incluyendo en su
propuesta la fórmula para que no sean necesarios comprar libros para cada nuevo
curso, conforme propuse el mi escrito del 19 de Septiembre, (ver etiqueta:
Compra anual de los libros para escolares) y establecer severos requisitos para
acceder a los universitarios o superiores, precisos de superar para obtener
becas, ya que lo que no se puede hacer es suspender curso tras curso sin
convencerse de que, posiblemente, muchos no valen para estudiar y deben dirigir
su vida hacia otros derroteros bien en empleos adaptados a sus posibilidades o
por medio de la formación profesional antes de convertirse en parásitos sociales.
Deben estudiar solo quienes superen unos exigentes exámenes de capacidad y
conocimientos
que permitan salir
a España de ese último lugar, pues no creo exista diferencia entre la juventud
española y la finlandesa. Esos programas, consensuados entre profesores, padres
de alumnos y éstos, que podrían incluir
alguna circunstancia especial provincial -aplicable sólo en su ámbito- deberían
someterse a la aprobación del Ministerio de Educación para su estudio y
formulación de una nueva Ley que, al tener su origen en los propios
beneficiarios, evitarían las presentes huelgas y manifestaciones.
Murcia, 26 de
Octubre de 2013 José
María Vela Urrea
1 comentario:
Estimado señor Conde:
Celebro que a partir de este momento, un servidor y cuantos le leen, podamos dejar un modesto comentario a sus acertados artículos, con los que de seguro, quedaremos todos muy satisfechos.
Es posible que alguno de nosotros se permita la licencia de hacer un comentario sobre alguna entrada que aún no tenía activada la función de "comentarios".
En todo caso reciba usted y de antemano, mis felicitaciones más sinceras por sus acertadas opiniones.
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