martes, 8 de octubre de 2013

Compra anual de libros para escolares

En Junio de este año escribí un artículo titulado EDUCACIÓN, CONOCIMIENTOS Y CULTURA que supongo habrá sido leído por algunas personas.

Ahora, al inicio de un nuevo curso, se presentan problemas a muchas familias para la
adquisición de nuevos libros, vuelvo otra vez  a insistir sobre la necesidad de acabar con este NEGOCIO y estatuir unos cursos básicos de primera enseñanza donde, SIEMPRE, se impartan los fundamentos de los futuros estudios que, supongo comenzarán -como siempre ha sido- con la Cartilla, el RAYAS y el CATON, acompañados de cuadernos de escritura con letras inglesa y redondilla, aunque hoy el omnipresente bolígrafo no permita hacer las citadas, al tiempo que deforma más la mala escritura de muchos al escribir algún dictado.

Con UN SOLO LIBRO, válido para todos los cursos de primaria donde se incluyan los fundamentos esenciales de Gramática española, Aritmética, Geometría, Geografía, Historia de España, Ciencias Físicas, Químicas y Naturales, Fisiología e Higiene y algunas asignaturas más, todas ellas incluidas,  tal y como yo estudié, en parte,  en la Enciclopedia Cíclico-Pedagógica, grado medio, escrita por Don José Dalmau Carles.
se puede eliminar el problema anual de las familias y evitar que los tiernos infantes vayan cargados con mochilas que perjudican su espalda, o tirando de un carro, para llevar los innumerables libros de cada curso, suculento negocio para las editoriales, las cuales nunca podrán negar que 2 +2 = 4 al igual que 1+3 = 4; que 2 x 2 =4 y que 8/2 = 4 y que lo de “dadme un punto de apoyo y levantaré al Mundo” viene de la Grecia antigua y es inalterable. También que existen tres clases de ángulos: agudos, rectos y obtusos, que el Ebro nace en Reinosa y desemboca en Amposta y que Cristóbal Colón descubrió América el 12 de Octubre de 1.492.

Como libro de lectura tuve las fábulas de Samaniego y las de Iriarte, CORAZÓN, de Edmundo de Amicis,  y el QUIJOTE, del que hoy figura en las monedas:. D. Miguel de Cervantes y Saavedra, que falleció gotoso y abandonado.     

Todo eso, que es fundamental e inamovible, lo aprenderían, posiblemente al igual que todos los demás, incluido la Gramática de Miranda Podadera,  los titulares de las Editoriales que hoy, por su negocio, les interesa “actualizar” los viejos e inamovibles textos, inicio de nuestra cultura, para ellos Kultur, obligando con la anuencia oficial, que no se preocupa de una cuestión tan simple como la citada, al sacrificio familiar en cada curso. Creo se demuestra plenamente NO SER NECESARIOS muchos más y costosos libros, con las asignaturas básicas indicadas, que los citados para iniciar la ilustración al principio de la edad escolar, aparte de si, por las enseñanzas actuales idiomáticas, precisan Gramáticas extranjeras, independientemente de que al final, es posible ni sepan castellanos ni el idioma de turno toda vez que la pronunciación correcta se conoce en los distintos Países y la Gramática de cada uno leyendo muchos y buenos textos originales. También, por las peculiaridades lingüísticas de diversas Regiones o Autonomías de la Nación, será conveniente la perfecta enseñanza de sus hablas.

Nunca, que yo sepa, se han impartido en Primaria, álgebra, trigonometría, desarrollar integrales, el teorema de Euclides, ni calcular en número griego Pi, tal y como lo hizo el italiano Mazzochi en un pequeño volumen todo plagado de números que terminaba en .... para indicar es inconmensurable. Para cálculos superiores existen las calculadoras de bolsillo que hacen diversas operaciones de altas matemáticas con total exactitud y amplitud de cifras en segundos, supliendo a las primitivas reglas de cálculo..

Todo esto quiere decir que se puede eliminar el problema de tener que COMPRAR LIBROS NUEVOS CADA AÑO ya que, para iniciar su ilustración –que es la misión de los profesores, pues la educación, respeto y buenos modales debe aprenderse en casa- 
solo es necesario impartir y asimilar unos elementales conocimientos que, una vez aprendidos y comprendidos servirán de base para iniciar estudios superiores a los que sirvan para ello, ya que las cualidades intelectuales no son iguales para todos y, por tanto cada alumno debe continuar estudios en la especialidad que destaque y sea de su agrado o dirigir sus derroteros hacia el aprendizaje profesional de un oficio, cosa que debe efectuarse a tempana edad, no cuando se ha pasado de los 20 años.

Por esa diferencia, entre otras cosas, existen los que ni estudian ni trabajan, parásitos que viven a costa de sus mayores, sin pensar qué será de ellos cuando desaparezcan los mayores que los sustentan.

Otra cosa es que sirvan o quieran estudiar y eso no lo puede facilitar ningún libro. Para los que sirvan y continúen estudios solo precisarían, aparte de los libros especiales de los estudios o carrera a cursar, unos fascículos anuales que incorporasen los últimos avances posteriores que no estuvieran incluidos en los libros antes utilizados..

Es, por tanto, solo cuestión de dos cosas: Que el Gobierno formalice un programa de enseñanza primaria acorde con la edad de los alumnos y conocimientos que deben adquirir en la misma y, por tanto, del libro a utilizar como antes digo y también que desaparezca el ánimo de lucro en algunas personas, pues eso no es decente.

Murcia, 19 de Septiembre de 2013                 José María Vela Urrea