martes, 7 de mayo de 2013

UNA TEORÍA SOBRE EL ASESINATO DE MARTA DEL CASTILLO


Mucho se ha escrito sobre un tema que todavía sigue sin resolver; como hay cosas que escapan a un razonamiento que se supone lógico; basándome en lo dicho por los supuestos y posibles culpables, voy a intentar razonar y rebatir.

Primero dijeron que habían tirado el cadáver al río. Después de numerosos buceos, realizados por diversos Cuerpos del Estado,  no se halló rastro de éste. Después dijeron lo habían tirado a un contenedor de la basura. Exhaustiva exploración en un vertedero, sin hallar nada.

En ambos casos, los presuntos culpables, ni se zambulleron en las aguas para ayudar a la Justicia ni cogieron  pico y pala para cavar  en el vertedero. Ellos a la sombra mientras el Gobierno gastaba un dineral inútilmente intentando localizar un cadáver, tras creerse DOS MENTIRAS que pueden rebatirse, ya que es bastante problemático sacar un cadáver de un  piso, bien para tirarlo al agua a o un contenedor de basura.

Dicen que han ocasionado unos gastos que dicen deben pagarlos los culpables, lo cual no
sé cómo lo harán  si están en la cárcel donde no ganan nada y encima ocasionan un gasto a la Nación, por lo cual estimo que debe establecerse para todos los delincuentes  la obligación de trabajar en beneficio de la sociedad  y que no sean una carga para el Pueblo su manutención,
alojándolos  en pueblos abandonados, próximos a su trabajo, bajo vigilancia del Ejército y  con Leyes militares. Por el cine hemos visto a muchos condenados que, con una bola de hierro sujeta a un tobillo, realizaban trabajos en carreteras y al terminar el trabajo diario eran recluidos de nuevo. Estos, por lo menos, realizaban algo en beneficio de la sociedad a la que habían perjudicado por diversos motivos. Y debe estudiarse implantar la cadena perpetua.

Comprobado que nunca dijeron la verdad sobre el paradero del cadáver y que mientras no se localice no existe crimen para la Justicia, a los solos efectos de que su familia pueda tener el consuelo de darle digna sepultura una vez identificados sus restos, la Justicia debería someterlos a un completo tratamiento con Skopolamina o cualquier droga de las que hacen decir la VERDAD para que sus familiares tengan ese alivio a su dolor. Esto es válido también
con el padre de los dos pequeños de Córdoba.

Y aquí empieza la teoría sobre su desaparición. Si el cadáver no salió entero del piso, la única forma de sacarlo era muy fraccionado y en distintas bolsas de basura, bien para su lanzamiento al río, o a diversos contenedores de basura, o hacerlo desaparecer de otra forma.

Si no salió de la vivienda, aquí van diversas hipótesis. Fraccionarlo, liando los trozos en plástico para, levantando una losa, introducir estos paquetes en los huecos de las bovedillas que forman los forjados de piso (en cada carrera del forjado el espacio libre según sección de una bovedilla es de unos 0,50 x 0,10x 3,00/3,50 metros y al finalizar se coloca la losa en su sitio. Otra posibilidad: si los muros de cerramiento exteriores del piso se han realizado por el procedimiento llamado de “a la capuchina”, es decir muro de medio ladrillo exterior, cámara de aire y tabique interior, en ese hueco caben bastantes trozos así preparados.

En la película “Fargo” de M.G.M. se trata del secuestro de una niña en Minnesota (USA) en 1987;  el criminal es capturado por una mujer Policía cuando intentaba triturar su cadáver.

Este suceso también permite hacer otra suposición. El fraccionamiento y trituración del cadáver en una bañera y la eliminación de restos por el W.C. Hay dos mediciones en contra, la del contador de agua, pues han debido gastar mucha  y el incremento de electricidad empleada por la trituradora. U otra posibilidad muy peligrosa: disolver los restos en la bañera.

Fuera de todo lo expuesto no creo exista ninguna otra posibilidad. Es de desear se hallen sus restos y que, por lo menos, acabe la zozobra de su familia
-.-
Bueno, pues después de mentir tantas veces, el interfecto acusa ahora a su hermanastro y dice que el cadáver está enterrado en una finca. Lo procedente es llevarlo allí bajo una buena vigilancia y a pan y agua, para que no se ría más de la Justicia, y darle un buen pico para que empiece a cavar, con una buena bola de hierro sujeta a los tobillos, y tenerlo así hasta que aparezca el cadáver y si hace falta que le ayude su hermanastro en las mismas condiciones.
Si este nuevo engaño no da resultado estimo que habrá que inyectarle a cada uno, por lo menos, un buen litro de SCOPOLAMINA para ver si de una vez se sabe la verdad pues, caso contrario va a seguir contando mentiras, pudiendo ser acuse a algún Juez  como cómplice ....

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Murcia, Abril 2013                              José María Vela Urrea