Alejandro Dumas, el gran escritor francés,
escribió su inmortal obra “Los tres
mosqueteros” donde relató las aventuras de tres mosqueteros y un guardia
venido a París desde Gascuña que, unidos con el lema de “Todos para uno y uno
para todos “ lucharon contra las intrigas de Juan Armando Du Plessis que tenía
dos títulos, el de Cardenal y el de Duque de Richelieu, aparte de ministro del
Rey, los cuales, por los avatares de los tiempos se unieron otra vez veinte años después, segunda parte de
la obra con la que este Autor culminó
esta historia caballeresca y de espadachines.
No han sido veinte años después, sino catorce
los que ha precisado el Club Atlético de Madrid para sacarse las espinas de
muchas derrotas, y muchos años, en total los citados,
para poder llegar al ansiado momento de
obtener otra vez, y ya van diez, la actual Copa del Rey, que en tiempos se
llamó de España, como también este Club, jugó muchos años después de la guerra
civil española con este uniforme de pantalón azul y camiseta a rayas rojas y
blancas, que le valió el sobrenombre de “colchoneros” bajo el nombre y escudo
del Atletic Aviación.
Eran los tiempos en que jugaban Manín,
Arencibia, Pruden... y tantos otros que defendieron en la hierba del viejo
estadio del Manzanares el orgullo de llevar esa equipación ante potentes
equipos que, muchas veces, se la hicieron pasar moradas a la sufrida afición
que fue bautizada como “los pupas” por las penalidades que pasaban.
El
“eterno rival”, el Real Madrid, les izo morder el polvo de la derrota en
muchas ocasiones, especialmente en el campo de Chamartín, antes, y el nuevo
Estadio Bernabeu años después, campo maldito en que casi siempre salieron
derrotados, algunas veces estrepitosamente.
Pero como dice el refrán, que “no hay mal que cien años dure” en este
año del segundo milenio, el 2013, consiguió primero llegar a semifinalista
para, después enfrentarse al viejo rival -y para más INRI- en su propio
estadio, el Bernabeu, el viernes 18 de Mayo, donde jugaron un vibrante partido,
pues el Madrid marcó primero con un soberbio cabezazo de Cristiano Ronaldo en
la ejecución de un corner (así en inglés, como siempre se ha dicho en este
británico deporte) y, poco antes de finalizar la segunda parte, empatar e irse
al descanso con este suspense, que se prolongó hasta cumplir los 45 minutos de
la segunda parte, lo cual propició que, al estar las espadas en alto, se
hubiese de jugar la prórroga, los dos tiempos de 15 minutos, en los que el
Atletico marcó el segundo “goal” que le daba el triunfo y la posesión del tan
ansiado trofeo junto con una enorme alegría a sus aficionados.
El partido terminó como el rosario de la
Aurora. Expulsión de Mohuriño y de Ronaldo, que no subieron al palco
presidencial para recibir su medalla consolatoria y que algunos de sus
compañeros madridistas se quitaron tan pronto la recibieron. Después el
entrenador blanco, confesó en rueda de Prensa que esta temporada había
fracasado en todo al no conseguir esta Copa, la Liga ni llegar a la final de la
Champion. En cambio
los colchoneros gozaron de lo lindo alzando el
trofeo, dando la vuelta al campo con este y, al día siguiente, sábado, festejar
el acontecimiento en la Plaza de Neptuno y colocar al Dios mitológico de los
mares una bufanda atlética guardada durante 14 años...
Murcia 19 de Mayo de 2013 José María
Vela Urrea