jueves, 30 de mayo de 2013

CAJAS VACÍAS Y SIN UN DURO, A REPONER POR LOS ESPAÑOLES


A mediados de Mayo un Juez encontró vestigios de culpabilidad en un ex-directivo de una importante entidad bancaria que, entre otras cosas, y con el beneplácito del Banco de España, compró un Banco en Florida, USA, por el doble de lo que valía. Se supone que una parte de esa cantidad, millones de dólares, figuró oficialmente en la contabilidad pero del resto no se sabe donde ha ido a parar.

Conforme está la cosa, los Jueces tienen una gran cantidad de inconvenientes para realizar las “autopsias” de los múltiples casos donde el dinero sacado de aquí se ha evaporado como el agua al Sol, cosa que es totalmente imposible ocurra con un sólido. Si a eso se añade que, algunas veces, el Fiscal -que es quien debía iniciar la investigación- se va a jugar a las bolas y no quiere saber nada del berenjenal en que se ha metido un Juez que, al parecer, desea cumplir con su obligación, tendremos un estupendo cuadro de la forma en que se escapan múltiples granujas de los que, además, los medios de comunicación cuentan una cantidad enorme de lindezas sobre las cuales deben de tener datos y documentos concretos para evitar caer en las redes de la Justicia si los demandan los acusados.

En el caso citado al inicio, el que solo ha dormido una noche en una celda, se supone que común en Soto del Real, no ha tenido mayores inconvenientes para depositar la fianza y salir a tomar el fresco acompañado de sus abogados. Ahora veremos lo que se les ocurre a éstos para que el acusado no vuelva a ese local próximo a Madrid. De momento dos cosas quedan demostradas: que tiene dinerito fresco para reunir rápidamente una cantidad elevada y que también tiene personas para que asuman su defensa y, al ser dos por lo menos,  el Juez se encuentra en inferioridad de condiciones ya que lo que no se le ocurra a uno de sus oponentes se le puede ocurrir al otro desempolvando leyes.

Veremos también si da resultado la medida de retener su pasaporte que, no lo piden en muchas fronteras y, con otro distinto, desaparece del mapa y se va a las quimbambas a tomar el fresco bajo las palmeras de algún paraíso, pues en alguno de ellos debe de tener depositado lo que le “sobró” al comprar el Banco americano y puede que algo más.

Lo más raro del caso es que el Banco de España, al parecer, no se enterase de lo que no se dijo al comprar ese  Banco y, como cosas semejantes han ocurrido al parecer con otras entidades bancarias, aparte de ocupar alguna plaza en ese “hotel” algún directivo del citado haya que  reservar alojamientos para otros directivos de diversas entidades que también han cometido irregularidades, dejando sus cajas para que aniden arañas sin que les estorben los caudales ahora inexistentes que desaparecieron como por arte de birbibiloque y que, ahora, nos toca pagar a los que nos hemos quedado aquí a la luna de Valencia, SIN TENER CULPA DE NADA y sin habernos comido una rosca.

Murcia 18 de Mayo de 2013                         José María Vela Urrea