De ti nacimos,
de ti vivimos,
por ti pedimos,
sin ti morimos.
Agua que corre por el torrente
y salta con fuerza el pedregal,
pasa cantarina bajo puentes
sin detenerse y admirar
aquellas flores,
que en las orillas,
sus limpias aguas van a regar.
Todo el conjunto son maravillas,
campos y bosques para soñar;
sigues aprisa, pasas ciudades,
corriendo siempre sin descansar
con los caudales mansos o fuertes
de anchos ríos que van al mar.
Si fuiste nieve en las montañas
que al deshacerse quiso bajar,
también pudiste venir de tierra
naciendo
en chorro del manantial.
Eres la vida para cualquiera;
sin ti las gentes se morirán,
las riquezas que el agua encierra
en llano
y sierra sus frutos dan.
MARIA ANGELES VELA URREA
Mayo 1988