EL TIEMPO
Extraña mucho que cuando emiten las noticias del espacio “El tiempo”, en el mapa de la Península Ibérica dejen sin señales la zona que corresponde a Portugal.
También extraña que no emitan los datos referentes a Llivia , enclave en la Cerdaña francesa, adscrito a Gerona por el Tratado de los Pirineos de 1.659.
Y lo mismo referido al Peñón de Vélez de Gomera, posición militar española que se supone es otro enclave, esta vez en territorio del Reino de Marruecos del que la separa una simple cadena en la playa, conforme nos mostró hace tiempo un documental de TVE, precisando que la misma facilitaba datos meteorológicos al Centro nacional.
¿Es que no son ESPAÑA?
Lo de Portugal es lo que menos se entiende cuando ambas naciones forman parte de la Europa Comunitaria y tiene frontera común. Que no se faciliten datos meteorológicos de una franja de unos 170 kms. de ancho y unos 540 en la vertiente atlántica, cerca de 92.000 kms2, muy visitada por turistas españoles, ya es el colmo.
¿Habrá alguna razón política para que se omita su emisión?
Los fenómenos atmosféricos no reconocen fronteras terrestres de ninguna clase, eso es bien sabido; por tanto extraña más esta carencia de noticias diarias sobre un país tan próximo. Lo único que recuerdo de respeto por el agua y el viento era ficticio, en el cine, en el film titulado “El hombre que vendió su alma”, protagonizado por Paul Muni. Allí se veían las mieses del vendedor enhiestas y lozanas, mientras las de terrenos aledaños estaban destrozadas y por el suelo.
Esto no ocurre en la realidad y, por ejemplo, cuando llueve o nieva en este lado de la frontera, ocurre lo mismo al otro lado de esa imaginaria línea divisoria; también que, cuando viene hacia aquí un frente atlántico lo mismo entra por las costas portuguesas que por las gallegas, al no conocer la existencia de esos límites artificiales, marcados sobre el terreno y los mapas.
Y, en cuanto a esos dos minúsculos sitios, donde se supone ondea nuestra bandera, es que se les ignora totalmente, lo cual estimo es un desprecio hacia los que residen allí.
Tomen cartas en el asunto quienes tengan competencias sobre el tema para difundir los datos meteorológicos a todos cuanto les puedan interesar, sin excluir a ninguno, españoles o turistas.
23 Agosto 2010
Extraña mucho que cuando emiten las noticias del espacio “El tiempo”, en el mapa de la Península Ibérica dejen sin señales la zona que corresponde a Portugal.
También extraña que no emitan los datos referentes a Llivia , enclave en la Cerdaña francesa, adscrito a Gerona por el Tratado de los Pirineos de 1.659.
Y lo mismo referido al Peñón de Vélez de Gomera, posición militar española que se supone es otro enclave, esta vez en territorio del Reino de Marruecos del que la separa una simple cadena en la playa, conforme nos mostró hace tiempo un documental de TVE, precisando que la misma facilitaba datos meteorológicos al Centro nacional.
¿Es que no son ESPAÑA?
Lo de Portugal es lo que menos se entiende cuando ambas naciones forman parte de la Europa Comunitaria y tiene frontera común. Que no se faciliten datos meteorológicos de una franja de unos 170 kms. de ancho y unos 540 en la vertiente atlántica, cerca de 92.000 kms2, muy visitada por turistas españoles, ya es el colmo.
¿Habrá alguna razón política para que se omita su emisión?
Los fenómenos atmosféricos no reconocen fronteras terrestres de ninguna clase, eso es bien sabido; por tanto extraña más esta carencia de noticias diarias sobre un país tan próximo. Lo único que recuerdo de respeto por el agua y el viento era ficticio, en el cine, en el film titulado “El hombre que vendió su alma”, protagonizado por Paul Muni. Allí se veían las mieses del vendedor enhiestas y lozanas, mientras las de terrenos aledaños estaban destrozadas y por el suelo.
Esto no ocurre en la realidad y, por ejemplo, cuando llueve o nieva en este lado de la frontera, ocurre lo mismo al otro lado de esa imaginaria línea divisoria; también que, cuando viene hacia aquí un frente atlántico lo mismo entra por las costas portuguesas que por las gallegas, al no conocer la existencia de esos límites artificiales, marcados sobre el terreno y los mapas.
Y, en cuanto a esos dos minúsculos sitios, donde se supone ondea nuestra bandera, es que se les ignora totalmente, lo cual estimo es un desprecio hacia los que residen allí.
Tomen cartas en el asunto quienes tengan competencias sobre el tema para difundir los datos meteorológicos a todos cuanto les puedan interesar, sin excluir a ninguno, españoles o turistas.
23 Agosto 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario