2016-11-25 UN MANICOMIO… NUEVO
Conocí el Manicomio
Provincial desde antes de la guerra civil española, edificio que tenía su
entrada desde la calle Acisclo Díaz, por el arco de piedra gris que es lo que
hoy subsiste del mismo, y con fachada lateral recayente al Camino de la Torre
de la Marquesa, el que conducía al Asilo de Ancianos, desaparecido, y a la Prisión Provincial, hoy cerrada y que
todavía existe, próxima al nuevo edificio de Correos en la Plaza Circular.
En esa fachada lateral
había unas altas ventanas acristaladas y con rejas, por las cuales salían los
gritos de los que tenían la desgracia de estar allí internados. Al remodelar la
Ciudad los enfermos fueron trasladados a otro edificio que se construyó en
Sangonera y este edificio fue derribado.
Actualmente lo más
parecido a un Manicomio, por el desorden que allí reina, estimo se ha
trasladado al lado Este de dicha Plaza, próximo a la entrada de un
supermercado, donde se encuentran las marquesinas y bancos donde esperan
quienes utilizan los autobuses y que,
junto a la acera, tiene marcados en la zona asfaltada de ese carril la palabra BUS y unas líneas zigzagueantes en
amarillo, señales que figuran en el vigente Código de Circulación, que es
preceptivo conocer al efectuar el examen para obtener el carnet de conducir.
Hay momentos donde, en
que aquel lugar, estacionan paralelas al bordillo, hasta TRES FILAS DE TURIMOS, cuyos conductores –por lo visto- han
olvidado el Código de Circulación, origen de muchos accidentes, esperando
viajeros, impidiendo que los autobuses urbanos puedan aparcar en el sitio
señalado para ellos, con el consiguiente perjuicio y peligro para los usuarios
de los mismos que tienen que salir hasta el cuarto carril de circulación para
poder subir a los mismos que, además algunos tienen que detenerse allí para
coincidir con los horarios que tienen marcados, aparcando de cualquier manera y
en el sitio que pueden, obstruyendo la visual y el paso de los que circulan
correctamente.
Hace mucho tiempo que no
he visto por este lugar algún Inspector de los mismos que intente poner orden
enviando a los que tengan que guardar tiempos a sitios alejados de los que
cumplen su horario. Es posible que, por razones económicas, hayan sido
suprimidos y siga este manicomio.
Aparte de publicar esto
tal y como sucede, el Ayuntamiento de Murcia está informado y no toma ninguna
medida para solucionar este caos, marcando
un sitio específico donde, obligatoriamente solo puedan aparcar los turismos y
por un tiempo señalado.
La Policía Municipal
brilla por su ausencia y, por la desidia de ALGUIEN, el Municipio está perdiendo una fuente de ingresos al no multar a
estos infractores del Código de Circulación que aparcan en espacio reservado a
parada de autobuses.
Como aquí, en España,
muchas cosas van de esta manera, es muy probable que el caos citado no tenga
fin.
Murcia, 25 de Noviembre
de 2016 José María Vela
Urrea
No hay comentarios:
Publicar un comentario