lunes, 28 de noviembre de 2016

COSAS QUE PASAN



2016-09-10                   COSAS  QUE  PASAN

Hace un  tiempo que existen unas guerras en el Norte de África y en el de Turquía, entre otras, cuyo desarrollo estimo es totalmente irrazonable, pues ninguna guerra lo es. Y me explico. Esos y otros países carecen, que yo sepa, de industrias  de fabricación de armamentos ni de tipo ligero.

Debo suponer, por tanto, que hay quienes les venden tanques, misiles y cañones, armas ligeras, municiones, combustible y otros pertrechos  tanto a unos combatientes como a otros; los cobran -por supuesto por anticipado-  de unos caudales de origen desconocido pero que alguien los tiene, para que lleguen a su destino en ignorados sitios, bien por barco o por camiones para que puedan continuar esas guerras.

Añádanse a esos  horrores los traficantes de personas que los incrementan  al realizar unos viajes en embarcaciones inflables,  que no nacen bajo una palmera, para surcar el Mediterráneo cargadas hasta el máximo con personas que pagan por  huir de los peligros de esas tragedias y que muchas veces terminan en naufragios y muertes.

Hay naciones que utilizando una aviación de que carecen los que pelean en tierra, realiza  bombardeos que destruyen más unos territorios plagados de ruinas. Estimo que acortarían esos conflictos si eliminaran con sus bombas los medios de transporte -mar o tierra- por donde viaja el armamento, ya que está bien claro que, al acabar éste no podrían continuar unas guerras que solo causan perjuicios, y que el vencedor solo conquistará ruinas.

Pero lo único que hacen -por lo menos eso es lo que dicen las noticias- son  intentos de pacificación mediante reuniones y conferencias que no resuelven nada mientras continua la destrucción y la muerte.

Una cosa es segura: los que incitan a unos para realizar todo eso, están bien resguardados para que no les alcance lo que sufren los demás. Y así va un  mundo cada vez más desquiciado donde el entendimiento y la razón parece han desaparecido por la ambición de unos cuantos.

Murcia 10 de Septiembre de 2016                José María Vela Urrea

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