miércoles, 2 de noviembre de 2016
Recuerdo en el abandono
2016-03-10 RECUERDO EN EL ABANDONO
En la plaza del Marqués de Camachos se alzó durante bastantes años en un jardincillo que tenía en su centro la estatua del extremeño Don José María Muñoz y Bajo de Menjíbar, natural de la villa de Cabezuela (Cáceres) donde naciera en 1.814; filántropo que socorrió especialmente a este carmelitano Barrio, y al Valle del Segura en la calamitosa riada del día de Santa Teresa de 1.879 donando casas y varios millones de reales -moneda por la que se contaba en aquella época- conforme la foto que ilustra este modesto recuerdo, monumento diseñado por el Arquitecto Sr. Marín-Baldo y realizado por canteros murcianos, aunque la estatua fue fundida en Santander y estaba en un almacén municipal desde Agosto del año anterior de su inauguración, el 13 Diciembre 1888, debiendo informar que en Orihuela se conserva uno más sencillo y que hay otro en Huércal-Overa, según mis noticias..
Hace tiempo, al efectuar una remodelación de esta Plaza tan importante en el Barrio del Carmen, “alguien” , al que supongo con un muy bajo conocimiento de lo que es la historia de nuestra Ciudad, se le ocurrió la “luminosa idea” de retirar este monumento, cuando el Barrio no era lo que es hoy, aunque conservó hasta años de la década de los 40 dos casas, que he conocido: una en el nº 23 de la calle de Diego Hernández y otra en la de Floridablanca -que ocupó Auxilio Social después de la guerra- donde campeaba en su fachada una lápida de mármol blanco con la inscripción “La caridad de D. José María Muñoz. Año 1879” que han desaparecido.
En el centro de la plaza resultante se colocó, una fuente de piedra, retirada tras la eliminación de los primeros tranvías que, desde la Plaza de la Cruz, iban hasta El Palmar, Alcantarilla y Espinardo , que fué sustituida por una
gran farola que la iluminó durante un tiempo, pasando esta Plaza. a ser el lugar desde donde partían autobuses para Alcantarilla, El Palmar y La Alberca, situándose en la orilla Oeste, prolongación de la bajada del Puente Viejo, una fila de carretones de venta de plátanos.
Después, a otro “alguien”, se le ocurrió otra “luminosa idea” : la de colocar sobre un modesto pedestal la estatua que puede apreciarse en la foto y situarla al ostracismo del final del Malecón, columna de la que han desaparecido las letras en bronce indicando quien es cuya imagen lo corona que, por el solitario emplazamiento actual, puede ocurrir que alguien se la lleve a una fundición para aprovechar el bronce de que está hecha.
Una última “remodelación” que ha sufrido esta Plaza ha sido la de colocar dos tinajas donde estuvo ese grandioso monumento del que fue “Hijo adoptivo de Murcia” , conforme informó el periódico local LA PAZ DE MURCIA nº 11050 Miércoles 11 de Junio de 1890 pág.1 donde publicó la esquela de D. José María Muñoz y Bajo de Menjíbar, fallecido a las 3 de la tarde del día 8 de Junio en Alicante, reseñando, como colofón, que era hijo adoptivo de Murcia, a la cual socorrió grandemente en la trágica riada del día de Santa Teresa de 1879.
Para finalizar, en el inglés que nos invade ¡This is Murcia!
Murcia, 10 de Marzo de 2016 José María Vela Urrea
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