Hay cosas referidas
a lo que vemos por la “caja tonta” a las que no encuentro una explicación
lógica como la de presentar a personas que van a estar al frente de sus
programas en esta nueva etapa donde algunas parece han pasado por
correspondencia el examen radiofónico de
su voz cuando, unas veces no se les entiende y otras chirría como una puerta
vieja. Misterio que hace pensar han valido más las influencias que los méritos
personales.
Han repetido dos
días seguidos el programa “Magallanes”, sin darse cuenta de la cantidad de
cosas inexplicables que contiene. Al inicio dice que cargaron las cinco naves
con toda clase de vituallas y que la marinería dormía entre todos los bultos.
Después dicen “que se perdió el navío que llevaba las provisiones” ¿No las
habían cargado en las cinco naves?. ¿Cómo pudo alcanzarle en Canarias un correo
advirtiendo se fraguaba un complot que, entonces no paró? Cuando se enteran, al probar el agua sobre la
que navegaban que estaban en la desembocadura de un río, el de la Plata , es de suponer que no
hicieron acopio de agua dulce, de la que debía quedar poca, pues más adelante
dicen “se pudrió” la que llevaban. Al pasar por el hoy nombrado estrecho de
Magallanes, nos muestran una vista nocturna de hogueras en una tierra desértica que
pasan de largo
sin investigar su origen y la bautizan
como “Tierra de fuego” . Mientras pasan hambre y frío, arrojan a los muertos
por la borda liados en tela y, en el juicio contra los conspiradores, la
sentencia cae solo sobre uno de ellos que en ese momento viste de una manera y
con gola al cuello y, cuando lo abandonan en una tierra inhóspita ya viste de
otra manera; lo curioso es que allí hay una cruz mal hecha la cual presentan
solitaria y después con una persona crucificada cuando se han alejado las naves,
sin pensar que para crucificar a alguien, que no dicen quien es, hacen falta
varias personas y una escalera. Presentan también a uno de los marineros
bebiendo en un cuenco hecho de aluminio con el borde perfectamente redondeado,
cuando ese metal no existió hasta los tiempos napoleónicos en que se consideró
aristocrático comer con cubiertos hechos de ese material. Y sin haber hecho
ningún aprovisionamiento, sin comida ni bebida ¿cómo se pudo realizar la
travesía del Océano Pacifico hasta llegar a las islas Filipinas? y presentan
otros disparates; un bote con Magallanes y unos marinos, con dos con fusiles
que se cargan por la boca del cañón, con
la consiguiente pérdida de tiempo entre disparo y disparo, se enfrentan a gran
cantidad de indígenas que lanzan una nube de flechas y dardos y allí muere
Magallanes. Lo curioso es que presentan al jefe de los indígenas blandiendo un
gran alfanje sarraceno, cuando allí no conocían el hierro. Y sigue la
navegación hasta llegar a España al mando de uno que no había sido nombrado
antes : Juan Sebastian Elcano. Al final el cronista de a bordo nos muestra un
pequeño libro y, al atarlo, explica que contiene el relato de todo el viaje,
cuando han mostrado un grande y voluminoso legajo existente en el Archivo de Indias, en Sevilla.
De la serie Isabel para que voy a hablar. Sigue,
como siempre, la música de fondo con mayor volumen que las voces, lo cual
impide enterarse de los diálogos. Empieza en 1504, con la muerte de Isabel en
Medina del Campo, apareciendo después en Barcelona, en 1493 donde el rey
Fernando sufre un atentado del que no dijeron nada en la escuela, ni que Colón arribara a Lisboa antes que a
Barcelona con unos indios, unos loros y,
en
dorada jaula, un animal
del Nuevo Mundo. Y así “nos ilustran”, pues el fútbol sigue igual: regates,
pases cortos con pérdida de balón y lanzamientos altos a puerta....
Murcia, 9 de
Septiembre de 2014 José
María Vela Urrea.
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