Los que
hablan de independencia para un territorio, con la pretensión de
segregarlo de un Estado reconocido internacionalmente, aunque adornen sus discursos
con expresiones como “actuando
democráticamente” al apoyar “la opinión de un pueblo” que “desea vivir en libertad”, sinceramente creo que no saben siquiera de
qué están hablando.
Vamos a suponer que
un pequeño territorio, bastante poblado, con una industria desarrollada, con
excelentes puertos marítimos, un importante aeropuerto, y contando con la
oposición de muchos Gobiernos que no lo reconocerían, consiguiera realizar lo
que proponen machaconamente algunos de sus políticos.
Los cierres de
fronteras, tanto de carreteras como de vías ferroviarias serían inmediatos;
si las compañías
aéreas suspendía vuelos también quedarían aislados por este medio y si las costas
sufrían un bloqueo marítimo, los puertos quedarían inutilizados.
Para marcar su
“independencia” deberían organizar una administración acorde con sus
propósitos, expedir nuevos documentos de identidad e imprimir una nueva moneda
que sólo serviría en régimen interno, ya que la moneda que existiera en el
territorio sería la única que podrían llevarse algunos políticos cuando llegara
el momento de irse ¿cómo y adonde?
La industria
tendría que ir cerrando al no tener un mercado para vender sus productos,
mandando al paro a millones de trabajadores y, al no haber importaciones
procedentes de otras naciones se verían sin una parte importante de materias
primas o de otros productos de uso normal
El capital
procuraría salvarse por todos los medios, saliendo del territorio de forma masiva,
al tiempo que se colmaba con las Sucursales de sus Bancos extendidas por otros
territorios. Y parte de sus habitantes, al quedarse sin trabajo, se vería
obligado a salir de allí hacia otros horizontes, produciéndose un gran vacío
ciudadano.
Esto es, a vuela
pluma, algunas de las cosas que pueden producirse en diversos lugares de este
Mundo cuando algunos dejan de pensar razonadamente y se guían solo por sus
elucubraciones.
Hace tiempo
televisión emitió la celebración de un partido de fútbol que se celebró en Tirana, la capital
de Albania, país costero al Mar Adriático situado frente a Brindisi, en el
“tacón de la bota” italiana, y me dio una gran pena ver como estaba el estadio
de la capital de ese país, en unas condiciones lastimosas, que daban la sensación
de cómo se
hallaba la parte
del mismo que no nos mostraron, que creo es de religión musulmana, con un
gobierno a su manera y bastante aislado de los países circundantes.
Ese recuerdo me
hace pensar que otro territorio, también “independizado”, estaría en
circunstancias parecidas, muy semejantes a las anteriormente expuestas.
Murcia,
2014-05-06 José
María Vela Urrea
No hay comentarios:
Publicar un comentario