lunes, 7 de septiembre de 2015

EL FULIBAN (habla murciana)


Este sublime e internacional deporte, invento británico como se detalla más abajo tiene, como nombre original el de “foot-ball”, cuya traducción literal al castellano son “pié-bola”, lo cual motivó que en tiempos de furibundo odio oficial a la Rubia Albión se nominase como “balompié”.

Algunos “se tragaron el sapo” en aquellos tiempos de sueños infundados cuando,  por compromisos internacionales obligatorios, tuvo que jugar la selección nacional contra la soviética en Madrid, ondeando la bandera roja con la hoz y el martillo en el estadio Santiago Bernabeu, lugar privilegiado para celebrar patrióticas concentraciones de propaganda y, para mayor humillación de algunos, que se “infectase” el puro aire de España (entonces no se utilizaba con la frecuencia de ahora la palabra “contaminación”, que ahora  la tenemos hasta en la sopa), al interpretarse el himno de la Unión Soviética, siendo el único motivo de satisfacción que sacaron de lo considerado, por ellos, afrenta a la Patria, fue el cabezazo de Marcelino colando un balón al meta ruso y la victoria para la “furia hispana”.

Tiene distintas normas, desde las dimensiones de los terrenos de juego con unas mínimas y unas máximas distintas y sus marcaciones, según sean para competiciones nacionales o internacionales, variando en ambos casos, así como unas reglas comunes para su práctica.

El “fair play” de los ingleses se practica por algunos que, aparte de profesionales, se consideran caballeros, cosa que, lamentablemente no se ejecuta con toda la frecuencia que fuese de desear ya que, muchas veces, priman los intereses de club sobre los estrictamente deportivos.

El establecimiento de las quinielas futbolísticas, al principio debiendo acertar los resultados de cada partido, con escrutinio que se celebraba a la vista y a mano, pues no existían los ordenadores hasta llegar a la variación del 1-X-2 donde, por sistemas informáticos se localiza rápidamente a los boletos premiados ha creado un negocio de muchos millones para las arcas del Erario Público, de cuyos ingresos se abonan cantidades a los Clubs que entran en las competiciones oficiales.

Como todo en este mundo ha ido evolucionando, sufriendo diversas modificaciones. La última ha sido la incorporación de la “samba” por los equipos brasileños, cosa que ha incrementado la variedad y el preciosismo en el juego, haciéndolo más alegre.

Y ahora, si son tan amables, lean lo que sigue...

EL DEPORTE DEL PATADÓN

¡Divino y extraordinario,
oh, soberano balón!
¿Quién sería tu inventor?
¿Quién tropezó con la piedra?
¿Sería normando o sajón
el que le dió la patada
hasta una pared con hiedra,
descubriendo la excelencia
de tan sublime "deporte"
orgullo y prez de Inglaterra?

Con el paso de los años
arribó a "deporte rey",
que acumula ingente grey
en sitios llamados estadios,
enormes masas de "hinchas"
que pagan para chillar,
y tomar el gran berrinche
cuando el equipo rival
le mete al de sus amores
cinco goles, siete, o más...

Es negocio sin patente
donde se vende a la gente,
es decir, a sus contratos,
por un "digno presidente"
que se queda con los cuartos,
mientras paga la afición,
y guarda en su cuenta suiza
un millón y otro millón,
gracias a la ocurrencia
del hijo de Rubia Albión.

Al no registrar la idea
no sabe lo que se perdió
el normando o el sajón,
pues produce más "monea"
que cien pozos de petróleo
entre fichajes, quinielas,
anuncios en los estadios,
la venta de camisetas,
periódicos deportivos,
televisión y la radio.

Y es lo más importante
para cualquier gobernante
tener a la gente quieta
sentadita en un sillón,
embobada en la pantalla,
gritando de pronto ¡goool!
pues mientras sirvan "tele"
no recuerdan las promesas
de campaña electoral
que nunca se cumplirán.

Es más fuerte que un querer
cuando, patadón potente,
o cabezazo con tino
impulsa al balón, muy fino,
hasta el fondo de las mallas,
mientras la afición estalla
y grita hasta enronquecer
viendo el balón allí dentro
y, caídos por el suelo, el portero,
los defensas y al medio centro también.

¿Quién inventaría el balón?
¿Sería normando o sajón?.
El que tropezó fue él
haciendo el primo además;
las "pelas" fueron "pa" otros
y él se quedó sin cobrar...
Esto pasa siempre igual,
en España y en Milán,
cuando hay "perras" por medio...
¡A ver quién las "pué" pillar!

            JOSÉ MARÍA VELA URREA

(En mi libro BURRADAS EN CINEMASCOPE -2008)

No hay comentarios: