viernes, 9 de mayo de 2014

LA DEGENERACIÓN DEL “PANOCHO”

                                
Soy un entusiasta de mi tierra murciana, mi única vanidad, desde que mi querida Madre me leía los “bandos” escritos por José Frutos Baeza y por su hijo Francisco Frutos Rodríguez, libros que conservo y de los que, como un niño, aprendí a recitar algunos.

 Al fallecer mi Padre -que sabía cinco idiomas-  en Noviembre de 1939, tuve que abandonar la escuela para ponerme a trabajar, razón por lo que carezco de estudios superiores, aunque no por eso cesara en mi propósito de ampliar mis conocimientos por lo cual y leyendo mucho he aprendido algunas cosas, entre ellas y estudiando por mi cuenta -con sus libros- empecé con el inglés, ese idioma universal donde la “a” tiene cinco formas de pronunciación, acabando sin éxito aunque me entero de algo cuando lo leo; en francés me defiendo mejor, escrito y hablado al ser idioma de raíz latina  por la similitud del idioma de Moliére con el catalán, al igual que en italiano y portugués;  mi deseo de ampliar conocimientos me ha hecho aprender algunas palabras sueltas en alemán, ruso y japonés, disponiendo de diccionarios e informes sobre distintos países.

Ha prevalecido sobre todos esos idiomas, de imposible aprendizaje por mí, el habla de mi Huerta murciana, la denominada “panocho” a cuyo estudio dediqué más de 30 años
leyendo casi todo lo publicado desde 1621, partiendo de los “Discursos históricos del Licenciado Francisco Cascales” y, a través de una extensa literatura de Antonio de Elgueta y Vigil, Javier Fuentes y Ponte (cuya biografía tengo inédita), José Martínez Tornel, Pedro Dias Cassou, Vicente Medina Tomás, los citados Frutos -padre e hijo-, Pedro Jara Carrillo, Alberto Sevilla Pérez y otros diversos autores, así como  “papeles” de fiestas desde 1854 y Prensa local desde 1860, han hecho factible publicase en 2002
los dos tomos -con más de 1200 páginas- de mi trabajo titulado ASÍ SE HABLÓ EN MURCIA donde, en forma de diccionario, incluyo 10.900 palabras en orden alfabético
con su equivalencia castellana y ejemplos de uso totalmente referenciados. Esa ha sido una labor, que continuo más despacio, en pro del habla murciana, habiendo publicado varios libros, efectuando recitales en Peñas Huertanas,  una Misa Huertana en Panocho, estrenada en la Catedral el 21 de Abril de 1985 y, lo que no ha hecho nunca nadie, escribir para repartir en el Bando durante 25 años EL PANOCHO, “peródico güertano que sale una ves ca año y po el que no se cobra ná”, desde 1988 a 2011.

También, y durante años; he insistido con diversas cartas a la Federación de Peñas Huertanas, sobre el conocimiento que, de nuestra habla huertana, deben  tener todos los que integran los Jurados del Concursos de Bandos -pues un Jurado, de lo que sea, debe tener un amplio discernimiento relacionado con el tema a juzgar- tropezando con el desinterés demostrado por la misma al no poner solución a esto dado que, según mi opinión, los tres trabajos premiados en el concurso de 2010, incumplían las condiciones del mismo, incluyendo, por una dudosa rima, palabras inventadas que nunca existieron en la tradicional habla murciana, conforme informé en mi escrito de 29/4/2010, todo lo cual me causa pena al observar su degeneración dado que el habla huertana tiene palabras y expresiones de cuantos pasaron por nuestra bendita tierra, desde romanos hasta árabes y desde Alfonso X hasta nuestros días, dejando aquí palabras que se integraron en la misma y que, para su consulta en caso necesario, dediqué a la Federación un ejemplar de mi citado, libro el cual entregué a una persona que  olvidó llevar a su destino.
            Murcia, 18 de Abril de 2014                           José María Vela Urrea


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