Creo que fue la Prensa norteamericana la
que acuñó el término de que “No hay
noticia más vieja que la de ayer” dado el activo carácter de muchos de sus
reporteros que, en vez de estar en redacción esperando ocurriese algo, salían a
buscar la noticia que fuese
interesante para sus
lectores haciendo, en muchos casos, ediciones especiales con amplios relatos y,
si era posible, con fotos de sucesos que las merecían llegando hasta disponer
de vehículos donde habían instalado laboratorios fotográficos para, en su
regreso al Diario, ir revelando las placas y películas que habían realizado. Eso
tengo entendido ocurrió en aquel País en los años heroicos en los que triunfaron
grandes periodistas y redactores gráficos y esa fue mi forma de actuar cuando
fui redactor emérito, a página entera, unos dos años en el Diario LA OPINIÓN de Murcia.
Aquí, en cambio y
estos días de finales de Marzo, los medios de comunicación, especialmente la
radio por lo que he oído durante varios, días han estado exprimiendo al máximo
la noticia de la hospitalización en la Clínica Centro , de Madrid, del
artífice de la transición de la dictadura a la democracia el ex-presidente D.
Adolfo Suárez, tras más de diez años de padecer la enfermedad de Alzheimer,
desde su muerte anunciada, que facilitó su hijo, hasta el fin de sus días el 23
de este mes.
En ese momento se
han volcado muchísimos redactores para decir todos los mismo: lo que había
pasado y lo que se había previsto: traslado al Salón de los Pasos Perdidos del
Congreso para instalar allí la capilla ardiente, apertura de la Puerta de los Leones,
largas colas de gente del Pueblo para darle un último adiós, asistencia de personalidades de todos los colores,
divulgación de ideas para recordar al difunto, etc. etc.
Uno de los pocos
galardones de que pudo gozar fue de su nombramiento como Duque de Suárez,
título que no creo sea hereditario; tampoco el de la imposición del Collar de
Carlos Tercero y, mucho menos ocurrencias como añadir su nombre al del
Aeropuerto de Madrid-Barajas. Aquí, en Murcia, el Consistorio municipal ha
abierto un libro de firmas para el Pueblo y piensa poner su nombre a una zona
urbana sin determinar.
Creo que quien
merezca un homenaje, local o nacional, debe disfrutar del mismo en vida pues de
los póstumos ni se entera ni disfruta y, si hay gambas se las comen otros
mientras él reposa bajo tierra. He asistido a algunos homenajes y siempre he
visto lo mismo: muchos a los que se iban a galardonar ya no podían estar
presentes, como ocurrió hace años al celebrarse en la localidad de Molina de
Segura en honor de murcianos que se lo merecían, entre ellos mi buen amigo
Jaime Campmany y Díez de Revenga, al que asistió su viuda y un hijo que, donde
varios de los nombrados no pudieron presentarse pues ya no vivían. Asistí a
este acto acompañando a un amigo que se desplazó desde Zaragoza y vimos como,
de costumbre, las gambas eran para otros....
Siguen hoy, por
tercer día, los homenajes al extinto: despedida con honores militares y
traslado a Ávila donde tras un funeral será enterrado en el claustro de su
Catedral, a la espera de la celebración en Madrid de un funeral de Estado y.
también, si se le ocurre algo más a
algún iluminado de los que no se acordó de él mientras vivía, pues así es el.
Mundo donde vivimos
que, en lo referente a España, no veo tenga solución ya que, en seguida, sin
seguir sus huellas que tanto han resaltado, muy pronto empezarán otra vez a
discutir si eran churras o merinas...
Murcia, 25 de Marzo
de 2014-03-25 José
María Vela Urrea
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