jueves, 6 de marzo de 2014

VUELTA AL PASADO

                                        
Voy a exponer algunas  cosas que sucedieron en  1939, como continuación de los años anteriores, pasando carencias, hambre y frío ya que llegó hasta aquí  una aurora boreal
-que no ví- pero que la ignorancia de la gente interpretó era el resplandor del incendio de Barcelona; después, el 19 de Marzo, cayó una gran nevada y, el 29 con sol, nos despertó un gran repicar de campanas, que no habíamos oído durante tres años, debido a haberse apoderado de los centros oficiales los adictos al nuevo régimen mientras huían hacia  Alicante quienes habían gobernado hasta el día antes.

Y seguimos igual, aunque esa vez sin dinero, ya que no valía nada la moneda del anterior gobierno; sólo unas monedas de cobre de 5 y 10 céntimos que tenía yo. Nos dieron nuevas cartillas de racionamiento para, cuando había reparto, retirar un octavo de litro de aceite o, también 100 gramos de pan, que unas veces lo hacían con harina de panizo o con la sin cernir de cebada.

Recuerdo una pintada en una casa con fachada enlucida de amarillo, en plaza de Santa Gertrudis esquina, entonces, a calle de San Judas -hoy parte de la Gran Vía- con una de las consignas del Régimen “Ni un hogar sin lumbre,  ni un español sin pan”.

Lo primero, salvo que se refiriera a la cocina, era relativa ya que había poco que echar a
la olla, aparte de que estábamos en Primavera y ya no hacía frío. Lo segundo era más problemático, pues la exigua ración de pan muchas veces no se podía pagar. También recuerdo haber visto ese verano una caravana de máquinas trilladoras, así como de
segadores andando, con su hato y su corvilla, hacia la Mancha a ganar algunas pesetas.

Otra de la consignas, en carteles colocados en las entradas a la Ciudad, era : “En este Municipio están prohibidas la mendicidad y la blasfemia”. De lo segundo hemos mejorado bastante, pues ya no se oyen tantas como antaño, aunque lo relacionado con la mendicidad, esta se ha internacionalizado y modernizado. Hoy es corriente ver, en el espacio de 20 metros, hasta cuatro -de todas razas y colores- pidiendo, unos de pié y otros sentados, con algún cartel explicando su situación, o dejando el bote o caja durante alguna ausencia; otros se han modernizado hasta tener  teléfono móvil.

Para lo que no encuentro una explicación lógica es a lo siguiente; los procedentes de países africanos, dicen que para no ver a su familia morir de hambre, tardan unos dos años hasta donde sólo tienen que cruzar unos 15 kms. de mar, cuando los procedentes de diversos países de América están a miles de kms. y el viaje en barco o avión tiene  un coste bastante elevado. ¿Cómo han llegado éstos?

Si el Gobierno desea disminuir parte de la economía sumergida y que haya algún trabajo para los españoles, estimo debe realizar una limpieza completa del País, poniendo a disposición de las Embajadas de sus naciones, para repatriarlos a su costa,  a TODOS los que se encuentren en situación irregular, pidiendo limosna, delinquiendo o ejerciendo la prostitución. Se exceptuarían los que tuviesen contrato de trabajo y pagasen  impuestos, con lo cual los mendigos nacionales podrían ejercer su actividad.


Murcia, 26 de Febrero de 2.014                     José María Vela Urrea

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