jueves, 6 de marzo de 2014

COMUNICACIONES

                                 
Desde el inicio de los tiempos el ser humano ha tenido la necesidad de comunicarse con sus semejantes por diversos motivos. comenzando en los primeros imperios cuando el soberano debía estar al corriente de lo que ocurría hasta en el más lejano rincón de su reino.

En aquellos tiempos se recurrió a encender antorchas por la noche en elevadas cumbres,
convenidas de antemano para avisar, por ejemplo, si había algún navío enemigo en las costas cercanas o si se habían observado movimiento de tropas avanzando en dirección determinada, las cuales transmitían desde una torre o fortaleza elevada a otra en igual posición más próxima, hasta llegar al sitio donde debían estar prevenidos.

Las señales de humo y el sonido de tambores fueron medios también utilizados, al igual que los correos a pié, como el chasqui colombiano, y a caballo, así como las postas;  el ferrocarril facilitó el envío de noticias, tales como que un periódico impreso en Madrid estuviera en la mañana siguiente en Murcia.

También hubo, y para distancias cortas de día, los telégrafos de señales con distintas posiciones de dos tablas situadas sobre en palo y en la Marina se utilizaba el telégrafo de banderas.  Después al inventarse la telegrafía eléctrica, el Morse y la radio, su utilizó  el primero, heliográficamente, como señales luminosas al reflejarse el Sol en un espejo.

El teléfono facilitó la comunicación hablada hasta llegar a la rapidez de hoy, al igual que la radio y la televisión al transmitir noticias o  imágenes en tiempo real, mientras  distintos y actuales  medios de comunicación social realizan una labor similar.

Otra forma de comunicarse fue, y es, el “boca a boca”. Después de la guerra un chiste político, por ejemplo, de los que se hicieron entonces corría como la pólvora por todo el país, bien al darlo a conocer telefónicamente, por carta o por algún viajero. La radio también contribuyó al difundir otros más inocentes tales  como los famosos “qué le dijo” (Ejemplo: ¿qué le dijo la sartén al cazo? Apártate que me tiznas) o aquel cantado de “los transportes de la RENFE solo tienen una pega: que se sabe cuando sales pero nunca cuando llegas” con su estribillo : ¡Hay que tío, hay que tío, que puyazo le ha metido!”

Hoy el pueblo español preocupado en otros asuntos tales como pagar deudas o ver como llegar a fin de mes, al parecer ha  perdido el sentido del humor toda vez que ya no se escuchan tantos chistes (el Pueblo siempre dice la verdad) como en aquellos tiempos de hambre,  escasez y penurias que nos tocó pasar a muchos y que ahora solo son viejos recuerdos cuando, en otros aspectos, se repite la Historia.

El próximo paso en las comunicaciones será potenciar la telepatía y practicarla sin barreras idiomáticas.


Murcia, 19 de Febrero de 2014                      José María Vela Urrea 

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