Así es como interpreto debe escribirse el hecho insólito acaecido el 23
de Enero de 2014, fecha que debería esculpirse en piedra blanca, conforme decía
Cervantes.
En un País como éste, donde no
dimite nadie ni aunque lo echen se ha producido el hecho asombroso de que
una persona haya tenido la dignidad y valentía de presentar, ante los medios de
información, su DIMISIÓN IRREVOCABLE, conforme ha hecho el Presidente del
Fútbol Club Barcelona D. Sandro Rosell. Será culpable o inocente de los hechos
que se le acusan; en eso no voy a entrar ya que es asunto exclusivamente suyo,
como también lo es organizar su vida familiar para vivir de otra forma, si es que por su cargo en ese
Club tenía un status especial.
Lo que ensalzo y admiro es la forma de actuar al dimitir de su cargo,
cosa que también ha hecho el magnífico periodista D. Pedro J. Ramirez, aunque
en éste ha influido haber molestado a alguien, conforme he sabido al
entrevistarlo la COPE
en la mañana del 31, como me pasó a mí, cese fulminante, colaborador emérito en
LA OPINIÓN a
página entera, al publicar en 8/11/92 “La
historia del burro” con una cita de Cervantes.
Aquí, donde muchos creen en lo que dice el Artículo 14 de la Constitución vigente:
”Los españoles son iguales ante la Ley , sin que pueda
prevalecer discriminación alguna ....” , inicio del 15 :”Todos tienen derecho a
la vida y a la integridad física y moral....” y así hasta el Artículo 29
inclusive, recordando a muchos que,
casualmente, ocupan diversos cargos preeminentes, que todo ese texto no es un
cuento chino para pasárselo por el “arco del triunfo”, siendo la primera
vez en muchos años que he escuchado por la radio este raro suceso de dimitir.
Mientras en diversos Consejos de Administración de importantes empresas
figuran, decorativamente -pero cobrando suculentos emolumentos- por si precisan
utilizar “sus servicios”, personajes que antaño ocuparon elevados cargos, que
vulneraron el Artículo 14 y NO COTIZARON a la Seguridad Social para
“disfrutar” de una pensión como otros sufridos españoles a los que ahora se les
ha subido un 0,25% en 2014, el proceder
de los Sres. Rosell y Ramírez les agiganta.
Ya sé que esto que digo es paja que se la lleva el viento, pues a la
poca vergüenza del
proceder de muchos, lo anterior
les entrará por un oído y le saldrá por el otro, conforme podemos apreciar a
diario por tantos casos de corrupción que se descubren en España
que, por lo visto, sobrepasarán
a los hechos delictivos del Chicago clásico que nos mostró el cine, de las
organizaciones italianas fuera de la ley, y de las formaciones
punibles de países de otros continentes, una verdadera “delicia” en la que, por fin
-aparte las deportivas- puede figurar nuestro País en ese rankig
internacional.
En fin, como decía mi abuela: “Nunca vendrá tanto como pasaremos”;
seguiremos al pié del cañón, confiando
en que cunda el ejemplo (aunque no caerá esa breva) y sean más, muchos más,
los que presenten la dimisión
irrevocable en cargos que no es preciso existan, pero que están dentro de la
cueva de Alí Babá en que se ha convertido este País ya que, con estos sucesos es muy posible no valga la
pena exponer pensamientos.
Murcia, 31 de Enero de 2014 José
María Vela Urrea
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