viernes, 6 de septiembre de 2013

Energías desaprovechadas

2013-08-12                ENERGÍAS DESAPROVECHADAS.

La lluvia y la nieve, y el agua de la misma al producirse el deshielo, que llegan a los pantanos han sido GRATIS desde el inicio de los tiempos.

Sólo la construcción de presas para aprovechamiento hidroeléctrico, el tendido de líneas
de alta tensión y los centros de transformación y distribución de energía a viviendas e industrias, así como las centrales térmicas y nucleares han costado DINERO DESPUÉS, incrementado con los gastos de conservación de todas.

El río Segura, antaño caudaloso, cuyas avenidas produjeron riadas y tragedias, fue aprovechado por los árabes, durante el largo período en que estuvieron en España,  construyendo lo que se llama la Contraparada, una presa para elevar el nivel de las aguas y derivarlas por dos canales laterales, las acequias mayores de  Alquibla y Aljufia, una por cada margen del río que, a su vez, nutrían de agua al sistema de acequias menores que constituían el regadío de la otrora extensa, fértil y hoy casi desaparecida de la Huerta murciana. Al carecer de teodolitos, hoy modificados con láser, controlaron los desniveles por el ingenioso sistema de alineación de tres tablas verticales.

Unos siglos antes los romanos construyeron unos acueductos empleando solamente piedra en su construcción. Conozco el de Pont du Gard, cerca de Nimes, en Francia, hoy en los billetes de 5 Euros; el de Tarragona, el de los Milagros en Mérida (destruido en parte) y el mayor y mejor conservado de todos: el de Segovia.

Cuando los caudalosos ríos españoles, Ebro, Duero, Tajo y Guadalquivir, por citar unos cuantos, deberían tener, en lugares idóneos de su recorrido unas presas para propiciar desniveles y generar electricidad -no grandes pantanos- con su canal lateral de aliviadero provisto de compuertas, para abrirlas en caso necesario, asombra ver la cantidad de agua que tiran al mar sin haberla aprovechado debidamente, que sería igual que la actual al no almacenarla como en  pantanos, pues esas represas, como la Contrapasada sólo proporcionarían  el aprovechamiento hidroeléctrico de un agua, que sería la misma que va a parar al mar ahora inútilmente. Solo hay que ir a Amposta, Oporto, Lisboa y Sanlucar de Barrameda, en el caso de los ríos citados,  para verlo..

Con esa idea solicité en 1951 al Ministerio de Obras Públicas unos datos topográfico (planos, alturas, superficies y caudales) para un  mejor aprovechamiento hidroeléctrico del Ebro. Respondieron no los facilitaban  a particulares.

ESE GASTO MENOR Y DE PERMANENTE APROVECHAMIENTO ESTÁ TODAVÍA SIN REALIZAR. Los entendidos en la materia podrán calcular el beneficio que, realizar esas obras, producirían al País, mucho menor y peligroso que construir centrales nucleares de costoso mantenimiento.

Eso sin menoscabo de aprovechar el viento y los rayos solares que son, también, otras energías GRATUITAS que también la producen  mediante las instalaciones adecuadas. Realizarlas y distribuir la electricidad que producen las mismas es lo único que precisan una INVERSIÓN DESPUÉS.
Y no creo que hoy, como siempre, ningún país, y menos España, esté en situación de no utilizar cualquier recurso que le pueda producir beneficios.

Murcia, 12 de Agosto de 2013                       José María Vela Urrea