2013-08-12 ENERGÍAS DESAPROVECHADAS.
La lluvia y la
nieve, y el agua de la misma al producirse el deshielo, que llegan a los
pantanos han sido GRATIS desde el inicio de los tiempos.
Sólo la
construcción de presas para aprovechamiento hidroeléctrico, el tendido de
líneas
de alta tensión y
los centros de transformación y distribución de energía a viviendas e
industrias, así como las centrales térmicas y nucleares han costado DINERO
DESPUÉS, incrementado con los gastos de conservación de todas.
El río Segura,
antaño caudaloso, cuyas avenidas produjeron riadas y tragedias, fue aprovechado
por los árabes, durante el largo período en que estuvieron en España, construyendo lo que se llama la Contraparada,
una presa para elevar el nivel de las aguas y derivarlas por dos canales
laterales, las acequias mayores de Alquibla y Aljufia, una por cada margen del
río que, a su vez, nutrían de agua al sistema de acequias menores que
constituían el regadío de la otrora extensa, fértil y hoy casi desaparecida de
la Huerta murciana. Al carecer de teodolitos, hoy modificados con láser,
controlaron los desniveles por el ingenioso sistema de alineación de tres
tablas verticales.
Unos siglos antes
los romanos construyeron unos acueductos empleando solamente piedra en su construcción.
Conozco el de Pont du Gard, cerca de Nimes, en Francia, hoy en los billetes de
5 Euros; el de Tarragona, el de los Milagros en Mérida (destruido en parte) y
el mayor y mejor conservado de todos: el de Segovia.
Cuando los caudalosos ríos españoles, Ebro, Duero, Tajo y
Guadalquivir, por citar unos cuantos, deberían tener, en lugares idóneos de su
recorrido unas presas para propiciar desniveles y generar electricidad -no
grandes pantanos- con su canal lateral de aliviadero provisto de compuertas, para
abrirlas en caso necesario, asombra ver la cantidad de agua que tiran al mar
sin haberla aprovechado debidamente, que sería igual que la actual al no
almacenarla como en pantanos, pues esas
represas, como la Contrapasada sólo proporcionarían el aprovechamiento hidroeléctrico de un agua,
que sería la misma que va a parar al mar ahora inútilmente. Solo hay que ir a
Amposta, Oporto, Lisboa y Sanlucar de Barrameda, en el caso de los ríos
citados, para verlo..
Con esa idea solicité en 1951 al Ministerio de Obras Públicas unos datos topográfico (planos,
alturas, superficies y caudales) para un mejor aprovechamiento hidroeléctrico del Ebro.
Respondieron no los facilitaban a
particulares.
ESE GASTO MENOR Y DE
PERMANENTE APROVECHAMIENTO ESTÁ TODAVÍA SIN REALIZAR. Los entendidos en la
materia podrán calcular el beneficio que, realizar esas obras, producirían al
País, mucho menor y peligroso que construir centrales nucleares de costoso
mantenimiento.
Eso sin menoscabo de aprovechar el viento y los
rayos solares que son, también, otras energías GRATUITAS que también la
producen mediante las instalaciones
adecuadas. Realizarlas y distribuir la electricidad que producen las mismas es
lo único que precisan una INVERSIÓN DESPUÉS.
Y no creo que hoy,
como siempre, ningún país, y menos España, esté en situación de no utilizar
cualquier recurso que le pueda producir beneficios.
Murcia, 12 de Agosto de 2013 José
María Vela Urrea