jueves, 4 de julio de 2013

LAS COMPETENCIAS

2013-06-19    

Son las 22,45 horas del Miércoles 19 de Junio de 2013. Vivo en la calle Obispo Sancho Dávila que empieza en Avenida Marqués de los Vélez y acaba en  Arquitecto Piñero a la cual y frente al final de la calle primero citada, se halla la fachada del patio de un colegio que no sé de quien será  pero cuando se construyó lo fue para los Maristas.

Aquí, en ese patio, organiza no se quien, y con bastante frecuencia en los meses veraniegos, unos llamados “festivales” donde unos “artistas” equipados con potentes equipos de megafonía se dedican a emitir “sus berridos” acompañados con los ”ruidos” más dispares, ignorando si tendrán permiso gubernativo o municipal para celebrarlos ya que con el reparto de “competencias” puede que lo conceda uno de los entes citados y corresponda a otro su vigilancia y el cumplimiento de las leyes.

A esa hora he llamado al 091, Policía Nacional, para explicar lo que sucede. Me atiende muy amablemente el agente que me escucha, diciéndome que eso es “competencia” de la Policía Municipal, que tiene el sonómetro, un aparato para medir los decibelios que se emiten, diciéndome les llame a ellos.

Respondo que eso lo he hecho otras veces y que por aquí no ha venido nadie en unas horas que, estimo, son para el descanso nocturno, (es posible lo estén practicando los guardias) cosa que aquí, en este País, no parece preocupar mucho a nadie.

Este Reino de Taifas en que se ha convertido España con el reparto de “competencias”
hace que, al final, el sentido común quede totalmente anulado, cuando existen normas
y disposiciones de ámbito nacional  para obligar a las discotecas a que isonoricen todo su entorno para no molestar al vecindario y, en cambio, se pase olímpicamente en lo que se realiza al aire libre.

He observado, en otros  países de Europa, el acatamiento con que se cumple  todo lo relativo a  respetar el descanso nocturno pues, hasta en las salidas de las discotecas, salvo muy raras excepciones, no se origina ningún ruido, fuera de los normales de poner en marcha algún vehículo.

Aquí, con “las competencias”, NADIE se preocupa de nada y, díganme Vdes.. si cualquier persona que por esos “ruidos” no puede iniciar su descanso nocturno hasta la hora en que se les ocurra a los del “festival” terminarlo, está al otro día, en condiciones
normales de acudir en perfecta forma a su puesto de trabajo, salvo que sea uno de los que están incluidos en el alto censo de parados que existen en nuestro País.

Siempre se ha considerado a España, fuera de nuestras fronteras, como  “Un País de pandereta”. Ahora tendrán que cambiar el concepto por el de “festivales”, pues hay que ver los que se organizan -y a qué precios- cuando visita el solar hispano algún
“consagrado” extranjero para dar un único “concierto”. Puede que el País esté mal, pero sus fans sacan dinero de cualquier sitio para agotar las localidades rápidamente, siendo muy posible que eso no se considere “evasión de capitales” al llevarse el dinerito a otro País con la ventaja, además, de cambiar euros por dólares.


Murcia, 19 de Junio de 2013                           José María Vela Urrea