jueves, 30 de mayo de 2013

OBSERVACIONES IDIOMATICAS


Este País llamado España se diferencia de los demás, entre otras cosas, gracias a que tenemos la Ñ, pues en Francia escriben Espagne, en Alemania Spanien, en Inglaterra  Spain, en Italia Espagna , en  Portugal Espanha. Su idioma oficial es el castellano, según la Constitución, aunque de Norte a Sur se hable galego en Galicia, bable en Asturias, euskera en el País Vasco,  chapurriao, literano y fragantino en Aragón, aranés en el Valle de Arán, catalán en buena parte de Cataluña, valenciano hasta Alicante, castúo en Extremadura y murciano o el panocho, su deformación (que se va perdiendo), en Murcia, y su derivado el habla de Istán, en Málaga,  así como otras diversidades en distintos sitios de esta Piel de Toro, aunque, con todo ese sinfín de hablas, todavía podemos presumir de que el idioma de Cervantes se hable por unos 400 millones de personas en todo el mundo, aumentado con sus localismos en cada país donde lo tienen como su idioma oficial, como por ejemplo la palabra “escracher” (manifestación ante el domicilio de una persona) que es de lo último que nos ha llegado desde la República Argentina cuando celebra en Mayo su independencia de España.

El inglés se ha extendido por gran parte del planeta y va siendo el idioma común para que intentemos entendernos, aunque el que tengo noticia es hablado por una enorme cantidad de personas, con diferentes variantes, es el chino - escrito con indescifrables  y
bonitos ideogramas- seguido por el ruso, escrito en alfabeto cirílico, idiomas que serán preciso e interesante aprender conforme vayamos completando esta globalización, para saber lo que dice cada uno de sus nacionales en cada momento.

Si observamos el idioma de la Rubia Albión encontramos cosas incomprensibles, como las que hablan de “The King Arthur” -el Rey Arturo que presidía una mesa redonda a la cual se sentaba sus caballeros- y pregunto ¿Dónde se sitúa la presidencia en una mesa que es igual por todos sitios?

Siguiendo con el inglés, “caballero” es, se supone, quien monta a caballo, o al que se ha concedido el título de “sir”. En Italia “il cavaliere” es quien puede haya “montado algo” que no era de cuatro patas, pero se movía arriba abajo, como un columpio.

En España y otros países se llama “el gabinete” al Gobierno de la Nación, lo cual hace dudemos de esta expresión toda vez que “gabinete” es una sala de estar y, para presidir una mesa es necesaria una que sea alargada situándose quien la preside en uno de sus extremos (también llamado “cabecera”), cuando esto en la cama recibe el nombre de “almohada”,  y las demás personas a ambos lados de ella, quedando el otro extremo vacío. Lo curioso es cuando se habla de “una mesa de diálogo” para una reunión donde en un lado de ella se sitúan unos y sus oponentes en el lado  de enfrente, siendo curioso que muchas veces, después de mucho “diálogo” se acabe sin llegar a ningún acuerdo. Ejemplo: patronal y sindicatos.

Como aquí se dice “En boca cerrada no entran moscas” el Gobierno, y a veces su Presidente, no dice nada, debiendo aplicar el dicho de “Al buen entendedor con pocas palabras bastan” o, in extremis el de “Cuando el Señor de Malpica, caballero de la Llave, con su silencio replica, dice todo lo que sabe”....

Murcia, 27 de Mayo de 2013                         José María Vela Urrea

Este País llamado España se diferencia de los demás, entre otras cosas, gracias a que tenemos la Ñ, pues en Francia escriben Espagne, en Alemania Spanien, en Inglaterra  Spain, en Italia Espagna , en  Portugal Espanha. Su idioma oficial es el castellano, según la Constitución, aunque de Norte a Sur se hable galego en Galicia, bable en Asturias, euskera en el País Vasco,  chapurriao, literano y fragantino en Aragón, aranés en el Valle de Arán, catalán en buena parte de Cataluña, valenciano hasta Alicante, castúo en Extremadura y murciano o el panocho, su deformación (que se va perdiendo), en Murcia, y su derivado el habla de Istán, en Málaga,  así como otras diversidades en distintos sitios de esta Piel de Toro, aunque, con todo ese sinfín de hablas, todavía podemos presumir de que el idioma de Cervantes se hable por unos 400 millones de personas en todo el mundo, aumentado con sus localismos en cada país donde lo tienen como su idioma oficial, como por ejemplo la palabra “escracher” (manifestación ante el domicilio de una persona) que es de lo último que nos ha llegado desde la República Argentina cuando celebra en Mayo su independencia de España.

El inglés se ha extendido por gran parte del planeta y va siendo el idioma común para que intentemos entendernos, aunque el que tengo noticia es hablado por una enorme cantidad de personas, con diferentes variantes, es el chino - escrito con indescifrables  y
bonitos ideogramas- seguido por el ruso, escrito en alfabeto cirílico, idiomas que serán preciso e interesante aprender conforme vayamos completando esta globalización, para saber lo que dice cada uno de sus nacionales en cada momento.

Si observamos el idioma de la Rubia Albión encontramos cosas incomprensibles, como las que hablan de “The King Arthur” -el Rey Arturo que presidía una mesa redonda a la cual se sentaba sus caballeros- y pregunto ¿Dónde se sitúa la presidencia en una mesa que es igual por todos sitios?

Siguiendo con el inglés, “caballero” es, se supone, quien monta a caballo, o al que se ha concedido el título de “sir”. En Italia “il cavaliere” es quien puede haya “montado algo” que no era de cuatro patas, pero se movía arriba abajo, como un columpio.

En España y otros países se llama “el gabinete” al Gobierno de la Nación, lo cual hace dudemos de esta expresión toda vez que “gabinete” es una sala de estar y, para presidir una mesa es necesaria una que sea alargada situándose quien la preside en uno de sus extremos (también llamado “cabecera”), cuando esto en la cama recibe el nombre de “almohada”,  y las demás personas a ambos lados de ella, quedando el otro extremo vacío. Lo curioso es cuando se habla de “una mesa de diálogo” para una reunión donde en un lado de ella se sitúan unos y sus oponentes en el lado  de enfrente, siendo curioso que muchas veces, después de mucho “diálogo” se acabe sin llegar a ningún acuerdo. Ejemplo: patronal y sindicatos.

Como aquí se dice “En boca cerrada no entran moscas” el Gobierno, y a veces su Presidente, no dice nada, debiendo aplicar el dicho de “Al buen entendedor con pocas palabras bastan” o, in extremis el de “Cuando el Señor de Malpica, caballero de la Llave, con su silencio replica, dice todo lo que sabe”....


Murcia, 27 de Mayo de 2013                         José María Vela Urrea