Este País llamado España se diferencia de los
demás, entre otras cosas, gracias a que tenemos la Ñ, pues en Francia escriben Espagne,
en Alemania Spanien, en
Inglaterra Spain, en Italia Espagna
, en Portugal Espanha. Su idioma oficial es el castellano, según la Constitución, aunque de Norte a Sur se hable galego en Galicia, bable en Asturias, euskera
en el País Vasco, chapurriao, literano y fragantino en Aragón, aranés en el Valle de Arán, catalán
en buena parte de Cataluña, valenciano
hasta Alicante, castúo en
Extremadura y murciano o el panocho,
su deformación (que se va perdiendo), en Murcia, y su derivado el habla de Istán, en Málaga, así como otras diversidades en distintos
sitios de esta Piel de Toro, aunque, con todo ese sinfín de hablas, todavía
podemos presumir de que el idioma de Cervantes se hable por unos 400 millones
de personas en todo el mundo, aumentado con sus localismos en cada país donde
lo tienen como su idioma oficial, como por ejemplo la palabra “escracher” (manifestación ante el
domicilio de una persona) que es de lo último que nos ha llegado desde la
República Argentina cuando celebra en Mayo su independencia de España.
El inglés se ha extendido por gran parte del
planeta y va siendo el idioma común para que intentemos entendernos, aunque el
que tengo noticia es hablado por una enorme cantidad de personas, con
diferentes variantes, es el chino - escrito con indescifrables y
bonitos ideogramas- seguido por el ruso,
escrito en alfabeto cirílico, idiomas que serán preciso e interesante aprender
conforme vayamos completando esta globalización, para saber lo que dice cada
uno de sus nacionales en cada momento.
Si observamos el idioma de la Rubia Albión
encontramos cosas incomprensibles, como las que hablan de “The King Arthur” -el Rey Arturo que presidía una mesa redonda a la
cual se sentaba sus caballeros- y pregunto ¿Dónde se sitúa la presidencia en
una mesa que es igual por todos sitios?
Siguiendo con el inglés, “caballero” es, se supone, quien monta a caballo, o al que se ha
concedido el título de “sir”. En
Italia “il cavaliere” es quien puede
haya “montado algo” que no era de cuatro patas, pero se movía arriba abajo,
como un columpio.
En España y otros países se llama “el gabinete” al Gobierno de la Nación,
lo cual hace dudemos de esta expresión toda vez que “gabinete” es una sala de estar y, para presidir una mesa es
necesaria una que sea alargada situándose quien la preside en uno de sus
extremos (también llamado “cabecera”),
cuando esto en la cama recibe el nombre de “almohada”, y las demás personas a ambos lados de ella,
quedando el otro extremo vacío. Lo curioso es cuando se habla de “una mesa de diálogo” para una reunión
donde en un lado de ella se sitúan unos y sus oponentes en el lado de enfrente, siendo curioso que muchas veces,
después de mucho “diálogo” se acabe
sin llegar a ningún acuerdo. Ejemplo: patronal y sindicatos.
Como aquí se dice “En boca cerrada no entran moscas” el Gobierno, y a veces su
Presidente, no dice nada, debiendo aplicar el dicho de “Al buen entendedor con pocas palabras bastan” o, in extremis el de
“Cuando el Señor de Malpica, caballero
de la Llave, con su silencio replica, dice todo lo que sabe”....
Murcia, 27 de Mayo de 2013 José María Vela Urrea
Este País llamado España se diferencia de los
demás, entre otras cosas, gracias a que tenemos la Ñ, pues en Francia escriben Espagne,
en Alemania Spanien, en
Inglaterra Spain, en Italia Espagna
, en Portugal Espanha. Su idioma oficial es el castellano, según la Constitución, aunque de Norte a Sur se hable galego en Galicia, bable en Asturias, euskera
en el País Vasco, chapurriao, literano y fragantino en Aragón, aranés en el Valle de Arán, catalán
en buena parte de Cataluña, valenciano
hasta Alicante, castúo en
Extremadura y murciano o el panocho,
su deformación (que se va perdiendo), en Murcia, y su derivado el habla de Istán, en Málaga, así como otras diversidades en distintos
sitios de esta Piel de Toro, aunque, con todo ese sinfín de hablas, todavía
podemos presumir de que el idioma de Cervantes se hable por unos 400 millones
de personas en todo el mundo, aumentado con sus localismos en cada país donde
lo tienen como su idioma oficial, como por ejemplo la palabra “escracher” (manifestación ante el
domicilio de una persona) que es de lo último que nos ha llegado desde la
República Argentina cuando celebra en Mayo su independencia de España.
El inglés se ha extendido por gran parte del
planeta y va siendo el idioma común para que intentemos entendernos, aunque el
que tengo noticia es hablado por una enorme cantidad de personas, con
diferentes variantes, es el chino - escrito con indescifrables y
bonitos ideogramas- seguido por el ruso,
escrito en alfabeto cirílico, idiomas que serán preciso e interesante aprender
conforme vayamos completando esta globalización, para saber lo que dice cada
uno de sus nacionales en cada momento.
Si observamos el idioma de la Rubia Albión
encontramos cosas incomprensibles, como las que hablan de “The King Arthur” -el Rey Arturo que presidía una mesa redonda a la
cual se sentaba sus caballeros- y pregunto ¿Dónde se sitúa la presidencia en
una mesa que es igual por todos sitios?
Siguiendo con el inglés, “caballero” es, se supone, quien monta a caballo, o al que se ha
concedido el título de “sir”. En
Italia “il cavaliere” es quien puede
haya “montado algo” que no era de cuatro patas, pero se movía arriba abajo,
como un columpio.
En España y otros países se llama “el gabinete” al Gobierno de la Nación,
lo cual hace dudemos de esta expresión toda vez que “gabinete” es una sala de estar y, para presidir una mesa es
necesaria una que sea alargada situándose quien la preside en uno de sus
extremos (también llamado “cabecera”),
cuando esto en la cama recibe el nombre de “almohada”, y las demás personas a ambos lados de ella,
quedando el otro extremo vacío. Lo curioso es cuando se habla de “una mesa de diálogo” para una reunión
donde en un lado de ella se sitúan unos y sus oponentes en el lado de enfrente, siendo curioso que muchas veces,
después de mucho “diálogo” se acabe
sin llegar a ningún acuerdo. Ejemplo: patronal y sindicatos.
Como aquí se dice “En boca cerrada no entran moscas” el Gobierno, y a veces su
Presidente, no dice nada, debiendo aplicar el dicho de “Al buen entendedor con pocas palabras bastan” o, in extremis el de
“Cuando el Señor de Malpica, caballero
de la Llave, con su silencio replica, dice todo lo que sabe”....
Murcia, 27 de Mayo de 2013 José María Vela Urrea