jueves, 21 de febrero de 2013

El caso Díaz Ferrán y unos refranes


He quedado grandemente asombrado al ver pasar, en unos días, a esta persona de salir en televisión como Presidente de la CEOE, donde cobraba 180.000 € al mes, -cantidad que no la percibe en casi toda su vida un obrero- a pasar a un hospedaje a cargo del Estado en la prisión de Soto del Real, todo ello a causa de no haber reunido treinta milloncejos de nada que solicitó como fianza un Juez que ha actuado con una rapidez y contundencia inusitada, cosa que es rarísimo ver en estos días.

Hay un refrán español que dice “Torres más altas han caído” plenamente justificado en el presente caso; eso que es una verdad más grande que una catedral, posiblemente no lo han pensado nunca muchos de los que han saqueado al País en su propio beneficio sin pensar en otro refrán que dice “A todo cerdo le llega su San Martín” es decir, el día en que deban rendir cuentas de sus actuaciones fraudulentas que, por el cargo que tenían, no pensaron llegaría, como ahora, el momento de ser citados por un Tribunal.

Es una verdadera lástima que esa rapidez y contundencia se diluya, en muchos casos, a lo largo de meses y años acudiendo a “derechos” que luego invocan presuntos reos, o a subterfugios legales de los muchos que conocen bastantes leguleyos para dilatar asuntos
que están más claros que el agua y que, por respeto al “personaje” permiten que éste siga disfrutando del aire libre, mientras que, muchas veces, se pudre rápidamente y durante largos años un vulgar ladrón de gallinas que las robó porque tenía hambre.

Son la paradojas de esta vida donde prevalece, en muchos casos, la poca -por no decir ninguna- vergüenza de muchos que pasan por “honorables y honradas personas” cuando está más claro que la luz del Sol que son unos granujas redomados. Así es la vida que nos ha tocado presenciar a los que vimos otras cosas que acuden a la memoria
cuando, al terminar la guerra civil española, los vencedores efectuaron lo que después, en USA, se llamó “caza de brujas” a lo realizado por el senador Mc Carty , aquí con el nombre de “depuración”, pues se investigó el pasado político y la actuación de cuantas personas mayores había en la zona republicana, expedientando y desterrándolos a lugares muy alejados de su domicilio, como el caso de un hombre de edad de la soleada Cartagena que en 1941 lo “domiciliaron” en un  helado páramo de Castilla la Vieja  donde, solo y lejos de su familia acabó difunto.

Aquí, y ahora, estimo se impone también efectuar una “depuración” especialmente de muchos políticos -del color que sean, pues defraudadores hay por todos lados- y de personas que han ocupado altos cargos y se han “forrado” bien antes de pasar a un anonimato en el que se creen a salvo de toda sospecha, cuando la Policía y Hacienda pueden iniciar exhaustivas investigaciones que lleven al esclarecimiento de las cosas, averiguando y documentándose muy bien del origen de sus caudales para que la Justicia pueda actuar rápidamente y con toda seguridad con otro “honorable” granuja al que, en vez de enviar a una prisión, tipo hotel de 5 estrellas, lo pueden “domiciliar” en cualquier pueblo abandonado, de los muchos que hay, bajo vigilancia y jurisdicción militar.

“El que sea inocente, que tire la primera piedra” para que empiece a solucionarse la mala situación de España, aunque también es posible que, con algunos, se aplique otro
dicho: el de “Que mientras haya lata, habrá embudos”...
Murcia, 6 de Diciembre de 2012, aniversario del Artículo 14 de la Constitución.(¡¡¡).
                                                                       José María Vela Urrea