jueves, 21 de febrero de 2013

Cantos de Navidad


Al escuchar ahora la relación que hacen en algunos medios de los cantos de Navidad,
en que aparte de citar los de algunos payasos actuales, hacen una alusión a Papá Noel,
a celebrar en los primeros días del próximo año, en forma de espectáculo en locales públicos, adquiriendo la entrada, en un intento de introducir en nuestras costumbre algunas sajonas, tal y como ya han conseguido con la fiesta de Hallowen, que tan trágicas consecuencias ha tenido este año en Madrid, pues la celebración aquí ha sido muy diferente de que nos ha mostrado el cine se hace en Norteamérica, pues allí la hacen vistiendo disfraces muy raros y aquí la han hecho en un macrofestival en un local cerrado -Madrid Arena- con actuación de un grupo folclórico de “canciones” en inglés, con la juventud levantando los brazos para aplaudir donde, al parecer se vendieron localidades que excedían a la capacidad del local, incrementada con una invasión de los que se colaron y de otra multitud que hacía “botellón” en las proximidades con el resultado de cinco muertes por una estampida a causa de unas explosiones de petardos y bengalas lanzadas por algún irresponsable.

Que yo recuerde lo primero que nos invadió fue White Christmas (Navidades blancas) con la voz maravillosa y profunda de Bing Crosby; también la
“Noche de paz” con el título de “Silent nihg” . Después, en castellano “El tamborilero” con Raphael y el flamenco “Los peces en el río”

Ahora me han venido a la memoria algunos de los aguilandos que cantábamos los niños antes de la guerra, muy distintos a la evolución de los mismos con el paso de los años.

San José era carpintero –y la Virgen lavandera- el Niño labra la Cruz- porque ha de morir en ella.

La Virgen lava pañales – y los tiende en el romero – los pajaritos cantando – y las nubes sonriendo.

Por debajo de esta puerta – se ven los ojos de  un gato- Esta si que es buena casa – que nos darán aguilando.

Por debajo de esta puerta - se ve un montón de ceniza – Esta si que es buena casa- que nos darán longaniza.

A esta puerta hemos llegado-  cuatrocientos en pandilla- si quieres que nos sentemos- saca cuatrocientas sillas.

A esta puerta hemos llegado- cuatro amigos a cantar- uno cojo y otro manco – y otro que no puede andar.

En el portal de Belén – hay un tío haciendo gachas – con la cuchara en la mano- repartiendo a las muchachas.

En el portal de Belén-  hay un tío cachirulo –que tiene las uñas negras – de tanto rascarse el culo.

Estos son algunos con los que, en nuestra inocencia, deleitábamos a la familia y amistades en unas fiestas que se celebraban en casa para comer la familia reunida en los días navideños.

Murcia, 1 de Diciembre de 2012                     José María Vela Urrea