domingo, 4 de noviembre de 2012

LA CADENA



Creo que todo el mundo sabe como funciona una fábrica de artículos compuestos de muchas piezas en la cual se van montando todos los elementos que los componen hasta quedar totalmente terminados como, por ejemplo, los automóviles.
Eso es el sistema de montaje en cadena, parándose la producción en cuanto faltan elementos para montar en el momento preciso de la misma, quedando la fabricación a medio. También está muy claro que cuanto menos se trabaja menos se produce, el fabricante no obtiene beneficios, solo pérdidas, y la única solución que tiene es cerrar su negocio y despedir al personal. Es de una claridad meridiana que cuantas más huelgas, con paros en la producción se realicen y pérdidas para los empresarios, éstos optaran por cerrarlos. Ese es, según creo el panorama actual de España.
Así aumenta el paro en el País donde, al bajar el Producto Interior Bruto, la Nación obtiene menos ingresos. El Gobierno, que ha heredado del anterior una situación catastrófica, va sudar “tinta china” para enderezar el rumbo del País, consciente de la situación en que nos hallamos, se ve obligado a reducir gastos por donde pueda, recibiendo presión de todos lados que desean no disminuyan los “derechos sociales de los trabajadores” que reclaman los Sindicatos, sin pensar que cuando no haya trabajo, desaparecerán todos los “derechos”, reconocidos por Ley, no creyendo vayan a las manifestaciones los más de 5.500.000 de parados ni los despedidos por la Centrales Sindicales por medio de un ERE.
Creo que todos ellos lo que desean es tener un trabajo donde resolver su cada día peor situación y poder mantener a su familia. Hay inconscientes que, percibiendo ellos elevadas cantidades, sin haber trabajado en su vida, instigan a los demás a esas manifestaciones, movimientos ciudadanos, motines, asaltos a supermercados, a que los estudiantes dejen de ir a los centros de enseñanza, pidiendo una educación mejor y, al perder días lectivos, retrasan -con sus jolgorios- la marcha de su enseñanza y el progreso de su formación como personas útiles, apoyados algunas veces por sus padres...
 El “stajanovismo”, producir más que otros durante la jornada de trabajo, y que tras un tiempo a prueba por el superdotado que lo realizaba se fijaba como mínimo para todos los demás, fue un fracaso en la extinta Unión Soviética. Eso aquí ni se ha intentado. Solo se ha hecho lo de reducir horas de trabajo (De 48 semanales, que fue una gran conquista social hace años, se ha llegado, en muchos casos a 35 horas, con tiempo para desayunar, no trabajar los sábados, amén de algunos “puentes” y un mes de vacaciones. Lógicamente, por muy avanzadas que sean las máquinas, en menos horas de trabajo no se puede producir más y más barato. Agradaría saber como, así hay algunos que todavía convocan huelgas cuando lo que deberían hacer -eso sería trabajar- es proponer medidas para que los parados pudiesen volver a su labor, aumentase la producción y España saliese de la ruina.
 Murcia, 20 de Octubre de 2.012 José María Vela Urrea