Hace unos 20 años,
falleció un tío mío en Madrid y viajé allí para su entierro.
Cuando llegué mi
tía me dio 150.000 pesetas para pagar los derechos, cosa que hice en el
Tanatorio de la M-30. Me pareció un verdadero disparate teniendo en cuenta,
además, que la fosa era de su propiedad.
A la entrada al
camposanto, emitieron por megafonía un
responso que tenían grabado para dar la recepción a los nuevos
“inquilinos”. Más aséptica no podía ser la cosa. Una máquina removió la gruesa
piedra que cubría el hoyo donde, aconsejado por persona que conocía aquello,
eché la corona que llevó sobre su caja, ya que me dijo que las se quedaban
fuera eran recogidas para venderlas de nuevo...
Aquí en Murcia, y
supongo que en otros sitios de nuestra España, se va a elevar el “precio” por
morirse.
Me explico: He
recibido una circular del OCASO, donde mi familia está apuntada desde 1945,
informando que la nueva subida del IVA, del 8% al 21%, obliga a reformar los
contratos en vigor, independiente de la subida que sufrirá la cuota mensual,
Creo por mi parte
que habré pagado más de un entierro en tantos años de afiliado y como la fosa
que usaremos es propiedad nuestra, con lo cual evitan tener que pagar el
alquiler de un nicho durante unos años, pues lo desahucian a uno hacia el
osario....
La otra alternativa
es la incineración que, con el precio que van tomando los carburantes también
resultará por una elevada cantidad.
En unos países llamados “salvajes” llevan los
cadáveres a unas torres donde las aves carroñeras dejan al difunto en los puros
huesos. En la India hacen la cremación y después arrojan los restos al Ganges.
Los indios americanos los ponían sobre un elevado entramado de leña al final de
unos palos clavados en el suelo. En sitios de Africa hacían un festín con cualquier muerto, cociéndolo en una gran
olla. En el lejano Oeste o los enterraban en sus fincas particulares o los
llevaban a Boot Hill, y en las guerras “modernas”, si no los entierran después
de la batalla , o los han arrojado al mar, los llevan a unos cementerios
militares, viajando en avión para recibir honores.
Aparte de eso, como
colofón, el Estado interviene en los bienes que dejan los difuntos y se lleva
un buen pellizco por derechos hereditarios.
En fin, que pagamos
impuestos ANTES Y HASTA DESPUÉS DE MUERTOS....
Murcia Agosto 2012 José
María Vela Urrea