Durante el pasado gobierno, próximos a las elecciones y cuando el número de parados
pasaba de cinco millones y medio, hubo quien dijo tenía la solución para acabar con esta lacra. No salió elegido y no dijo nunca cual era su método para crear trabajo, dejando un desequilibrio financiero mucho mayor que el comunicado en el traspaso de poderes.
Lógicamente quien, por otro lado, había ofrecido en su campaña no subir los impuestos al ver la cifra exacta de déficit y el número de parados, tuvo que dar marcha atrás para
dedicar todo su esfuerzo, tan pronto supo la verdad de la herencia recibida, intentando
salir de esta mala situación lo antes posible y de la forma que fuese.
Este es el panorama que tenemos ahora en España y hay quienes, todavía, sin aportar ninguna solución, intentan desequilibrar al País. En vez de dejar a un lado ideologías políticas y ayudar en todo lo posible a que se arregle la Nación, ellos, por su parte, no se
dan cuenta, desde sus posiciones privilegiadas, que si se hunde el barco será con todos.
Las críticas desde otros partidos y diversos sindicatos (que parecen sea uno solo) son totales al Gobierno, como es su obligación, pero con el inconveniente de no aportar ninguna solución para resolver problemas, y así no se puede avanzar nada.
Creo hay en nuestro País unos 450.000 políticos, demasiados en mi opinión; que todos
ellos ofrecieron en sus campañas electorales mejoras para el Pueblo intentando fuesen votados. Hoy, cada uno desde su puestos y con buenos ingresos, consideran han llegado a una meta, sin darse cuenta que SOBRAN, como mínimo, el 75% de los mismos.
Creo también que ha llegado el momento de que los que gobiernan, en vez de subir impuestos a los de siempre, es decir al Pueblo, mire hacía arriba, hacia los que cobran unos elevados estipendios, hagan tabla rasa e impongan, PARA TODOS, aplicando la IGUALDAD que fija el Artículo 14 de la Constitución y eliminando otros Artículos que
favorezcan lo contrario, una escala de salarios con rango de Ley publicada en el B.O.E.,
calculando, a los efectos de cobro de pensión, sobre lo tributado a la Seguridad Social durante los años establecidos, SUPRIMIENDO totalmente los “blindajes”, las grandes asignaciones “vitalicias” y otras variaciones que favorecen a unos cuantos, pertenezcan al Estado o empresa privada que, además las fijan a su capricho. La única pensión a percibir desde los fondos públicos será la calculada sobre lo cotizado durante el tiempo trabajado, siendo preciso que TODOS los que han recibido cantidades fuera de lo corriente desde la entrada en vigor de la Constitución, devuelvan lo excedido, por incumplimiento de Ley, según dicho sistema, sin que haya ninguna excepción.
Como hay libertad para que cada uno haga lo que quiera con SU dinero, esos podrían suscribir contratos con entidades privadas para tener otros servicios, fuera de los que presta el Estado, así como para cobrar mayor cantidad en su vejez.
El Gobierno NO PODRÁ, EN NINGÚN CASO, efectuar donaciones de ninguna cantidad a NADIE. Los Sindicatos, los Partidos políticos, las ONG y diversas organizaciones que no pertenezcan al Estado, NO PODRÁN PERCIBIR CANTIDAD ALGUNA PROVENIENTE DE FONDOS PÚBLICOS.
Murcia, 15 de Julio de 2012 José Mª Vela Urrea