viernes, 11 de noviembre de 2011

ARCAISMOS

A estas alturas, cuando nos hallamos en los umbrales del siglo XXI, todavía existen personas reacias a desprenderse de arcaismos que, en otros tiempos -y por la obligatoriedad de usarlos- les permitieron arrogarse superioridades que van desapareciendo conforme progresamos en la conquista de libertades.

Antes se ponía en cualquier instancia, después de la exposición de circunstancias, la palabra SUPLICA para iniciar la petición. Esta palabra contiene una carga humillatoria como, aparentemente, la de tener que arrodillarse ante quien, en su egolatría, deseaba remarcar manteniendo fijas y bien claras las separaciones y distancias entre su "elevada posición" y la del siervo de la gleba que se veía en la necesidad de instanciar.

Después vino el poner la palabra RUEGA, expresión mucho más suave pero que quiere decir lo mismo.

Soplaron otros vientos, llevándose estas palabras, implantándose la más moderada y coloquial de SOLICITA, un equivalente de las anteriores pero sin la carga diferencial que llevaban aquellas.

Quienes obran todavía como se expresa al principio, por lo visto no se han enterado que SOLICITA es tan correcto como el ancestral SUPLICA y, ni muchos menos, de lo que establece el Artículo 29.1 de la vigente Constitución, cuyo tenor literal es el siguiente:

"Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley."

Puede apreciarse bien claro que se utiliza el verbo PEDIR cuando se habla de "petición" y que, por ningún lado aparecen los términos SUPLICA, RUEGA, o SOLICITA por lo cual debe estimarse como totalmente correcto el que, en todo escrito que se dirija a cualquier instancia del Estado -después de la exposición de circunstancias- se puede escribir, de acuerdo totalmente con la Carta Magna de los españoles, la expresión PIDE si se trata de una sola persona o PEDIMOS si se refiere a un colectivo.

Que la conjugación del verbo en Presente de Indicativo no está reñida con el respeto que se debe a todas las personas -sin diferenciarlas por el cargo que ocupen- pues debe ser el mismo para todos, conforme el criterio de igualdad que bien claro establece el Artículo 14.

Así es que bájense algunos del pedestal que quieren erigirse para ellos solos, lean la Constitución y aplíquenlan. Y recuerden que "el se ensalza será humillado..."

No hay comentarios: