lunes, 8 de mayo de 2017

LA JUSTICIA



2017-02-21                    LA JUSTICIA

Cada día que pasa me sorprenden más las noticias que se relacionan con el título. Un buen día nos enteramos de que un caso que todavía está sin resolver - que dormirá el sueño de los justos en cualquier archivo judicial, después de largas investigaciones reseñadas en gran cantidad de folios, o DIN- y resulta que hace años prescribió y ya no puede ser juzgado, con lo que se origina que el presunto está libre como el pájaro de cuenta que es. 

Por otro lado nos enteramos de diversas opiniones o discrepancias entre miembros de la judicatura,  de la lenta y exasperante –a veces casi parada- actuación,  alargando a interminables años casos que deberían haber solucionado totalmente en breve tiempo,  de presiones e intimidaciones, de  diversos relevos y destituciones  de Fiscales o traslados de Jueces con lo cual quedan detenidos y sin una pronta solución los casos que investigaban los primeros y conocían muy bien los segundos, propiciando pasen los años hasta que llega su prescripción y ya no se puede actuar en justicia, contra el presunto, o investigado, el antes honorable granuja, el cual queda libre como el viento.

Por otro lado está la completa vulneración  del Artículo 14 de la todavía vigente Constitución, especialmente en lo relativo  “…a cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, cuando hay algún corrupto que se ampara en el dudoso privilegio de su ascendencia o  posición   social para, asistido por leguleyos de alta categoría, alargar hasta el infinito unos casos por lo que deberían haber ido a realizar trabajos forzados desde el primer día y que, gracias a esas distinciones, vuelan como los pájaros al sitio que les place.

No entiendo de leyes ni tengo estudios superiores para entablar una polémica sobre el tema. Solo soy un Delineante Proyectista que utiliza el sentido común al observar que nada de lo antes expuesto entra, en su opinión, dentro de lo que estima debería ser una justa aplicación de la Justicia, con el fin de actuar rápidamente para solucionar problemas que, en muchos casos, no se les ve el fin nunca, debiéndose  anular la prescripción.

Y  así va la cosa en este Mundo, donde por otro lado, a muchos se les llena la  boca con una mejoría de la Justicia en sus disertaciones, de lo cual se olvidan totalmente cuando llegan a ocupar - y a cobrar suculentamente por el mismo- el sillón al que aspiraban, aplicando el viejo dicho de “Que mientras haya lata, habrá embudos”


Murcia, 21 de Febrero de 2017                 José María Vela Urrea

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