2016-08-17 THIS IS SPAIN
Según tengo entendido la
población de España ha llegado a los cuarenta y cuatro millones de personas,
ignorando si en esa cifra estarán incluidos los inmigrantes ilegales, los sin
papeles, los refugiados de otros países,
los extranjeros nacionalizados y otros que no catalogo.
En el ”puente” del 13-14-15 de Agosto, con
los añadidos de parte del 12 y del 16, mes en que se paraliza buena parte del
País, y donde ha habido un
desplazamiento de unos cuantos millones de vehículos por las carreteras
nacionales hacia playas y pueblos de montaña que, con un promedio de 3 o 4
personas por vehículo, totalizan más de 5.000.000 personas (y me quedo corto),
donde se ha sufrido gran cantidad de accidentes, excluyendo los que han viajado fuera de
nuestras fronteras y sin contar los que hayan salido por avión o barco, lo cual indica que existe una cantidad de
quienes tienen posibilidades para gastar dinero y disfrutar de unas bien
ganadas vacaciones -los que tienen buenos empleos- aunque hay un elevado
porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan, que viven a costa de su
familia, o con otras actividades, pero gastando un dinero que no han ganado,
bien asistiendo a “festivales” donde
actúan sus ídolos o buscando a Pokemon en diversos aparatos, cosas totalmente
improductivas para una Nación donde se han incrementado los índices de paro y
de pobreza, paliados en parte por el incremento del turismo y los ingresos que
genera.
Estamos con un Gobierno en funciones desde 2015
que, al parecer, es cosa de difícil solución, toda vez que después de dos elecciones (20 de
Diciembre 2015 y 26 de Junio 2016) los antiguos y los nuevos partidos políticos
no se ponen de acuerdo en una cosa tan simple que perjudica al País, pero donde
los parlamentarios de dos convocatorias cobran y siguen hasta el supuesto
momento en que por esa falta de entendimiento haya que realizar unos terceros
comicios, con el gasto que eso comporta y con la sensación de ridículo que se
podría causar ante otras naciones, ya que, al parecer, no les interesa lo más
mínimo el bienestar nacional y bastante menos rectificar una Constitución
obsoleta, por haber muchos de esos “políticos”
que lo que persiguen, es su beneficio
particular y nada más,
Se ha olvidado la
Revolución francesa de 1779, los juicios con calceteras y el empleo de la guillotina. De los
Sindicatos hace mucho tiempo que no se oye ni una palabra. Del Ejército, mucho
menos, toda vez que hay soldados españoles en alejados países en cumplimiento
de acuerdos internacionales siendo imposible que exista un militar que piense en realizar otro
nefasto 18 de Julio, mientras el Pueblo soporta
una gran cantidad de “personajes” que deberían estar cavando
en vez de ocupar una poltrona o algún
elevado cargo desde el que pronuncian altisonantes párrafos, en un lenguaje que
no dice nada (para no hacer nada tampoco
sobre problemas pendientes de solucionar desde hace muchos años, tales
como el deplorable estado
-infecto y contaminado del Mar Menor, en Murcia- mientras perciben suculentas retribuciones.
Desapareció -entre otras-
la importante producción de seda y las industrias que la trabajaban, como
muchas otras, cuyos productos deben
importarse ahora. El cambio climático produce diversos cataclismos y
peligrosas inundaciones así como sequías que asola los campos mientras hay ríos que vierten miles de millones de
metros cúbicos de agua al mar sin su posible
y diversa utilización en producción de energía y regadíos.
Resulta totalmente
incomprensible -al usar el sentido común- la actuación de un Juez que ha dejado
en libertad a una peligrosa banda de
asaltantes de comercios y Bancos-cuyas fechorías emitió TV- a la espera
de Juicio. Y el del grupo de cinco que
violaron a una joven en Pamplona, a los que debería castigárseles de forma definitiva para que no pudiesen hacer
ninguna más.
Añádase a todo esto, que
refiero someramente, una gran diversidad de calamidades tales como la corrupción, casos de atraco, robo, estafa, asesinos, culpables de violencia de
género, terrorismo, incendiarios y tráfico de drogas, por citar unos cuantos delitos, que arrasan al País, muy lejanos los tiempos
de algún ladrón de gallinas y más lejos todavía de las actividades de José María “el
Tempranillo”, para que, al unirlo todo,
se intente hacer un ligero resumen de
cuál es la triste realidad en esta nación desestabilizada que se llama ESPAÑA.
Y, como esto siga así, tiene muy difícil arreglo.
Murcia, 17 de Agosto de
2016 José María Vela Urrea
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