En Enero de 1988, hace más de 26 años, escribí para el semanario GUIA REGIONAL un artículo titulado EL SEXTO JINETE que terminaba con “ Los cuatro bíblicos jinetes del Apocalipsis cabalgarían sobre la Tierra, acompañados por el Quinto de la explosión atómica y el nuevo de la SEQUIA.”, siéndome grato informar que los ejemplares de los dos años de esa publicación, en la que colaboré de forma desinteresada, pueden consultarse en la Biblioteca Municipal de Murcia, sita en el Palacio del Almudí, en dos tomos encuadernados, por si alguien está interesado en consultarlos.
Este artículo fué difundido por este blog el pasado mes de Abril, toda vez que veía se aproximaba este “sexto jinete” al escuchar las noticias de la sequía que asola algunas zonas de España, entre ellas a regiones del Levante y Sureste de nuestra Península, al observar que en el mes de Abril pasado no había caído ni una gota de agua por aquí cuando, en años pretéritos, habíamos tenido riadas causantes de inundaciones y grandes destrozos en este Valle del Segura, como la sufrida en 1946 que motivó el desplazamiento de Franco a la Huerta murciana.
Ahora nos han informado el peligro que corre UN MILLON de almendros de secarse al faltarles la lluvia que les pueda hacer seguir produciendo su valioso y riquísimo fruto, de la agonía de los olivos y la disminución o pérdida de la cosecha triguera.
Y pregunto ¿Es que no existen medios para evitar que esta catástrofe se produzca? Pues, aparte de encarecer ese producto, propiciando importaciones del mismo, disminuirá grandemente la fabricación del riquísimo turrón de Jijona y otros productos que tienen su base en la almendra, que podría ocasionar el cierre de fábricas e incrementar el paro.
Voy a hacer una comparación para poder considerar la realización del un gasto tal como llevar camiones cisterna a regar con el agua imprescindible a ese MILLÓN de árboles en peligro de extinción, que ignoro de qué cuantía sería, pero estimo es inapreciable, si se compara con el gasto que origina una guerra donde, al final, los vencedores y los vencidos tienen que afrontar un mismo problema: la recuperación de zonas e industrias convertidas en ruinas, así como las victimas que ocasiona ese apocalíptico jinete de la Guerra.
Estimo que el Gobierno, y especialmente el Ministerio de Agricultura, debe resolver rápidamente un problema que afecta a la economía nacional, a su industrias y para evitar se incremente el número de parados, con lo cual se impediría una forma de ruina más de las muchas que padece en nuestro País.
Aquí no valen conferencias ni reuniones que, posiblemente no aporten ninguna solución.
Hay que llevar, rápidamente, agua a esos árboles que están en peligro de desaparecer como fuentes de producción de alimentos y, dejar pasar el tiempo sin auxiliarles puede hacer que los mismos se conviertan en leña, al tiempo que se incrementa la esterilidad de unos terrenos que, por ser de secano, no pueden seguir produciendo unos productos exclusivos de los mismos. Discutir “si eran churras o merinas” mientras se espera a ver si llueve, es de una insensatez mayúscula cosa, por otro lado, muy propia de muchos políticos. Hay que actuar YA.
Murcia, 17 de Mayo de 2014
José María Vela Urrea
Murcia, 17 de Mayo de 2014
José María Vela Urrea
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