Creo que antes de
que el ruso Zircoyin inventase el tubo de rayos catódicos, que dio paso a la
televisión, el escritor norteamericano Ray Cumming escribió su novela
“Tarrano el
Conquistador”, difundida en España por la colección “Novelas y Cuentos”
describiendo la
vida en otro planeta, donde un dictador estaba el corriente de todo lo que
pasaba visionando unos paneles con imágenes, dando las órdenes por medio de
unos aparatos que llevaba colgando de su cinturón, los hoy teléfono móviles,
los cuales unidos a diversos medios actuales, como los “tablets”, harán desaparezcan los libros, los periódicos
y publicaciones, relegando al olvido el invento de Guttemberg:la imprenta.
Durante mi vida
(voy a cumplir 87 años) puedo contar muchas cosas que he visto y han desaparecido, comenzando por el bienestar que había en mi casa,
antes de la guerra civil española y las
calamidades que pasamos durante años, hasta llegar a nuestros días.
Por ejemplo, antes
de 1936, la mayoría de los niños acudíamos a besar la mano de un sacerdote,
venerablemente vestidos de negro y con su traje tradicional y existía la
cortesía de ceder el paso en las aceras a las personas impedidas o de avanzada
edad.
Lo primero desapareció cuando se uniformaron con
el “clergy man” y lo segundo ya no se estila, entre otras cosas al no pensar la
gente, que actúa de forma tal cuando se
paran a charlas en medio de la puerta de un Hospital, o de la acera,
obstruyendo el paso, o cuando se agolpan ante un ascensor queriendo entrar
antes que salgan sus ocupantes.
Desapareció el oro de España al
utilizarlo para pagar la compra de
material de guerra, que después no sirvió para nada; a mediados de ésta despareció la comida y apareció el hambre que se prolongó
durante bastante tiempo, mitigada por el estraperlo.
Por expansión
territorial, al crecer grandemente la
Ciudad de Murcia, desapareció
una gran extensión de su feraz Huerta, creada por los árabes al construir un
sistema de acequias para regadío que ha sido destruido en su mayoría, aparte de
que por el río Segura ya no discurren los caudales que tuvo antaño, y a que
tampoco se producen unas perjudiciales riadas.
Desapareció el ejercicio del
“oficio más viejo del Mundo” realizado en casas públicas, al independizarse las
“trabajadoras”, que hasta se anuncian en la Prensa en la sección de “Contactos” , así como
otros, tales como ”colillero” y reparador ambulante de paraguas.
También ha desaparecido la corrección en la
escritura no siendo raro encontrar hasta
universitarios con faltas de ortografía y de léxico con ese “slang” del “rollo”
Han aparecido, en cambio, la adicción a las
drogas y a emborracharse, la gandulería, motivada muchas veces por no encontrar
un empleo donde se trabaje poco y se cobre mucho, olvidando que, antiguamente,
el trabajador cobraba en sal (de ahí proviene el término “salario”, equivalente
a jornal), prefiriendo vivir a costa de sus antecesores, sin pensar qué será de
ellos cuando éstos falten.
Otra nueva aparición ha sido la unión de personas,
sin mediar ningún vínculo, legal o religioso para formalizarlo, propiciando la
separación cuando a algunos de ellos les interesa, dando motivo para ejercer la
llamada “violencia de sexo” desapareciendo alguno de ellos.
También, por la
actual mala situación, originada por el paro obrero, han aparecido los
desahucios por
falta de pago al carecer, por el motivo citado, del dinero necesario para el
pago de las obligaciones contraídas.
La corrupción ha sido otra de las cosas
que se ha extendido grandemente al aparecer
la ambición y desaparecer la
decencia y la honradez, cosa que estimo ha propiciado la actual situación de
crisis pues, si el agua se evapora por el calor del Sol, no he hallado
un motivo que haga
se “evapore” el dinero que, al fin y al cabo, es un papel impreso.
De eso, si
quisieran, creo que podrían informar los Bancos, comercios que han cerrado sus
cuentas al céntimo cuando se escribía a mano, y se sumaban personalmente
largas columnas de
números en grandes libros de contabilidad, ya que al implantarse la informática
ha facilitado su trabajo toda vez que se hacen transferencias y también se paga por medio de tarjetas de crédito, hoy
de plástico y, en remotos tiempos, con unos cilindros de barro que llevaron los
mercaderes árabes al cruzar desiertos infestados de malhechores que los
asaltaban pensando desvalijarlos de sus caudales.
Los Bancos creo que
deben tener datos suficientes para exponer los medios y formas que han empleado
determinadas personas, muchas veces políticos, para “hacer desaparecer” lo que han conseguido por cualquier medio,
enviándolo a distantes paraísos fiscales donde esperan poderlos disfrutar si
llega la ocasión aunque, algunas veces, las revoluciones hagan ir al cementerio
a los titulares de esas cuentas, hechas
sin importarles que
arruinaban una Nación.
La aparición del cambio climático,
iniciado con el deshielo de los casquetes polares
que aumentaran el
nivel de los mares, su desalinización e inutilizarán algunos puertos.
Otro cambio es la contaminación atmosférica
que hará inhabitables algunas ciudades, afectando a la salud de muchas personas
con la aparición de nuevas enfermedades.
Esos son algunos de
los hechos que se incardinan bajo las palabras del principio, los cuales he
venido observando se han producido durante largos años.
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