jueves, 12 de diciembre de 2013

SR. MINISTRO DE EDUCACIÓN. CULTURA Y DEPORTES. MADRID

A la atención personal de D. José Ignacio Wert Ortega

Exponiendo mis datos personales he cursado, por mediación de la Delegación del Gobierno en Murcia, el 18 de Noviembre de 2013, un escrito con el siguiente texto:

Nací el domingo 12 de Junio de 1927. Mi padre era Jefe de Oficina y traductor de idiomas -sabía varios-  tenía un buen empleo en una firma exportadora y pensaba que ingresara en el Instituto en Septiembre de 1936, cosa que no pude hacer nunca por el alzamiento militar del 18 de Julio, suceso que nos cambió la vida pues mi padre cayó enfermo en Enero de 1937 y  falleció el 29 de Noviembre de 1939 y, a los 12 años, tuve que empezar a trabajar. No voy a contar mi periplo laboral. Lo poco que sé ha sido gracias a mi afán de ilustrarme todo cuanto he podido leyendo mucho y estudiando por mi cuenta. Llegué a  Delineante Proyectista y jubilado a colaborador emérito en Prensa.

Que, a la vista de los problemas existentes en España, relacionados con la educación, por lo que se producen huelgas y algaradas, tanto por parte de profesores como de alumnos, con la consiguiente pérdida de días lectivos, generando un retroceso en la cultura de parte de la juventud española , proclive en buena parte a vivir en un dolce far niente, posiblemente por nuestro clima meridional, situándola como Nación en último lugar en un ranking encabezado por Finlandia aunque, lamentablemente y por las circunstancias actuales, haya muchos que, una vez acabados estudios -y si es con altas calificaciones, mejor todavía- se vean obligados a emigrar al no obtener empleos aquí en sus especialidades, gran desgracia para España pues ha gastado un dinero público para que luego se beneficie cualquier  otro País, ya que aquí no se han programado empleos suficientes esperando a nuevas promociones, por todo lo cual sugiero se considere lo siguiente:

Actualmente cuando se cuestiona la EDUCACIÓN (la cual junto con el respeto y buenos modales debe aprenderse en casa), pues en la escuela lo que debe impartirse es enseñanzas para que los alumnos obtengan unos CONOCIMIENTOS formándolos para que consigan una CULTURA, no concibo que haya quienes NI ESTUDIEN NI TRABAJEN pues si el trabajo está mal en esta época, adquirir conocimientos depende de uno mismo, por lo que debo suponer que los actúan de esta forma son unos vagos parásitos que hoy viven a costa de otros, sin llegar a pensar que cuando falten los que les mantienen serán unos desgraciados, sin oficio ni beneficio, y como único porvenir engrosar el número de mendigos o el de malhechores.  Investigando, Don Santiago Ramón y Cajal obtuvo el Premio Nobel de Medicina; me aventuro a decir que las presentes generaciones no obtendrán ninguno.

Aprovechar los libros de estudio en la primera enseñanza cuyos textos son los mismos
año tras año, primordiales e invariables que, al fin y al cabo dicen lo mismo:  2+2 = 4 al igual que 1+3 = 4; que 2 x 2 =4 y que 8/2 = 4 y que lo de “dadme un punto de apoyo y levantaré al Mundo” viene de la Grecia antigua y es inalterable. También que existen tres clases de ángulos: agudos, rectos (siempre de 90º) y obtusos; que el Ebro nace en Reinosa y desemboca en Amposta y que Cristóbal Colón descubrió América el 12 de Octubre de 1.492,  Con UN SOLO LIBRO, válido para todos los cursos de primaria donde se incluyan los fundamentos esenciales de Gramática española, Aritmética, Geometría, Geografía, Historia de España, Ciencias Físicas, Químicas y Naturales, Fisiología e Higiene y algunas asignaturas más, todas ellas incluidas,  tal y como yo estudié, en parte,  con la Enciclopedia Cíclico-Pedagógica, grado medio, escrita por Don José Dalmau Carles. Así se evitaría adquirir nuevos libros en cada curso y un gasto innecesario a las familias.

Para los estudios superiores, a partir de unos textos básicos, se pueden editar unos fascículos  para cada curso que aumenten los conocimientos anteriores con los que han surgido después y así estar al día conforme existen desde la primera Universidad.
Ambas cosas ayudarían a las economías familiares, para, si en ellas existían quienes valían para estudiar, pudiesen aprovechar esta cualidad ya que, los que no sirvan, es probable sean aprovechables en algún oficio, pues el TRABAJO es tan digno como  los CONOCIMIENTOS superiores, recordando además que las huelgas y manifestaciones para reivindicar cualquier cosa, ocasionan pérdidas de días lectivos.

Otra cosa son las Becas de estudios. Bien sabido es que las clases pudientes envían a sus hijos a los mejores centros de enseñanza. Por el contrario, las clases humildes son las que precisan que sus vástagos, si tienen facultades,  las consigan para iniciar una carrera ya que, en caso contrario, lo que deben hacer es aprender un oficio manual, que también es necesario que existan. Por ejemplo, siempre harán falta buenos mecánicos o los que trabajen en fábricas de cualquier producto. Y la beca, como un jornal, hay que ganarla con dedicación y aprovechamiento obteniendo, como mínimo, un APROBADO, mejor si es un SOBRESALIENTE y más todavía si es MATRICULA DE HONOR.

En relación con  las enseñanzas actuales idiomáticas, con Gramáticas extranjeras, es posible que al final ni sepan castellanos ni el idioma de turno pues la pronunciación correcta se aprende en los distintos países y la Gramática de cada uno leyendo muchos y buenos textos originales. También, por las peculiaridades lingüísticas de diversas Regiones o Autonomías,  seria conveniente la perfecta enseñanza de sus hablas.

Es, por tanto, solo cuestión de dos cosas: Que el Gobierno formalice un programa de enseñanza primaria acorde con la edad de los alumnos y conocimientos que deben adquirir en la misma y, por tanto, del libro a utilizar como antes digo y también que desaparezca el ánimo de lucro en algunas editoriales, pues eso no es decente,  y que cada provincia presente un programa de estudios, consensuados entre profesores, padres de alumnos y éstos, que  podrían incluir alguna circunstancia especial provincial -aplicable sólo en su ámbito- para estudiar por ese Ministerio y dictar una nueva Ley que, al tener su origen en los propios beneficiarios, evitarían  huelgas y manifestaciones.
-.-
Por todo lo expuesto SOLICITO se estudien y consideren las sugerencias formuladas:
-no tener que adquirir  nuevos libros en cada curso evitando además ese problema anual de las familias-,  editar para cada curso unos fascículos, que cada provincia proponga un programa de estudios consensuado entre profesores, padres y alumnos, para su refundición en uno solo por ese Ministerio.
ES JUSTICIA QUE ESPERO ALCANZAR

Veremos si el Sr. Ministro se entera y realiza algo de lo antes reseñado, con lo que estimo se podría conseguir una mayor calidad en la enseñanza, eliminando los citados
Inconvenientes.


Murcia 22 de Noviembre de 2013                  José María Vela Urrea

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