La televisión ha facilitado diversas vistas de
lugares inundados y carreteras cortadas con motivo de la tromba de agua que ha
asolado el Sureste el pasado día 28.
Unas de las imágenes que más me han
sorprendido ha sido el derrumbamiento de unos puentes, uno de hierro y dos de
hormigón armado, cortando unas carreteras. De uno de ellos, de hormigón, han
dado unos primeros planos del agua rompiendo en sus pilares.
No soy Ingeniero, solo Delineante Proyectista;
ignoro los cálculos realizados para proyectar los hierros de su armadura, la
riqueza y calidad del cemento empleado así como el estudio geológico del
terreno para hacer unos cimientos adecuados a su resistencia , cosa que deben
realizar los Técnicos Superiores.
Lo que me ha extrañado es la coincidencia de
caída de un tramo en cada uno de ellos, al estimar que aunque los cálculos de
armadura hayan sido iguales para ambos, la calidad del terreno no creo sea la
misma en un sitio u otro.
Y otra causa sorprendente ha sido observar que
la sección de los pilares de sustentación (en los de hormigón, por los planos
televisivos visionados) fuese CIRCULAR, con una mayor superficie de oposición
al agua.
Explico mis razonamientos. Todas las
embarcaciones, desde la más remota antigüedad, vikingos, fenicios,
cartagineses, romanos, etc., tienen la proa afilada y estrecha para poder
cortar mejor el agua, cualidad que ha
llegado hasta nuestros días, siendo solo de línea recta horizontal en los
pontones u otras embarcaciones especiales.
He observado también que el Puente Viejo de
Murcia, realizado por el Arquitecto y Escultor D. Jaime Bort Miliá en 1740, tiene
su único pilar central con proa afilada cara a la recepción de las aguas como por
la otra; es de piedra y ha resistido
numerosas riadas.
Y pregunto: ¿Cómo es que, basándose tanto en
la proa de lo navíos como, por ejemplo, en dicho Puente y supongo de otros más,
no se funden los pilares de cualquier
puente que tenga que resistir el empuje de las aguas con forma piramidal de
base elíptica, reforzada la arista por la que deba recibir acometida de aguas con
una proa de hierro como si de un navío se tratase, colocada invertida es decir,
que la parte de aquel que es la cubierta
en este caso fuese sujeta a una prolongación de los cimientos con lo cual disminuiría
la presión sobre pilares al desplazar lateralmente la corriente de agua y, por
ende, la resistencia que debe oponer a la misma es mucho menor que la de uno de
sección cuadrada o cilíndrica?
La otra alternativa, la solución idónea y
definitiva para salvar ramblas de fuertes avenidas, es el puente colgante con pilares de apoyo
situados en tierra firme alejados
de la circulación del agua, sin pilares
intermedios.
Es una sugerencia para que los entendidos en
la materia, si la estiman conveniente, estudien para prevenir calamidades como
las citadas.
Murcia 29 de Septiembre de 2012 José María Vela Urrea