sábado, 14 de noviembre de 2015

MAS “NO HAY DERECHO”


Con fecha 19 de Julio pasado escribí NO HAY DERECHO, donde comentaba algunas cosas incomprensibles que vulneran, totalmente, la igualdad que pregona el Artículo 14 de la actual Constitución pues, por ignorados medios que tenemos el común de los mortales, han sucedido cosas, que todavía prevalecen, que no debían haber acaecido.

Exponía al principio lo que cobra en un día cierto personaje residente en Washington, 
comparándolo con lo que percibe, en tres meses, cualquier trabajador español (de los afortunados que todavía tienen empleo). Un verdadero disparate.

Después me refería a lo que COBRAN otros, dependientes del Estado, unos con emolumentos desconocidos, sin fiscalizar en muchos casos, algunos puestos por  ellos mismos, los elevados “blindajes”, las pagas vitalicias, el gozo de coches oficiales y de escoltas, alguna numerosa, viajes en ferrocarril y avión, a los que solo les falta llevar detrás alguien que les haga aire con un abanico gigante como a los faraones.

En algunas grandes empresas particulares, hay también unos cuantos que gozan de estos privilegios, lo cual es discutible, pero pueden hacerlo pues sus caudales no son los del Pueblo, como los anteriores, aunque le cobren a éste por diversos servicios.

Extraña mucho que sean los Gobiernos los que fijen las leyes para cobro de salarios, tributación y cálculo de pensiones para el Pueblo trabajador y ellos, por desconocidos procedimientos de desigualdad, se consideren distintos y de una clase superior, sin darse cuenta -por que no quieren- de que esas situaciones han sido las que a lo largo de la historia han motivado revoluciones, sublevaciones, cortes de cabezas, ejecuciones y otras cosas con las que el Pueblo quería suprimir diferencias injustificadas.

Engañan al Pueblo los políticos que, en campañas electorales presentan unos programas tendentes a que desaparezcan esas diferencias y, al estar en Poder, borran de su memoria
totalmente todo lo dicho. Casi todos olvidan que decían eran servidores del Pueblo y se asignan después elevadas cantidades a su costa. Un servidor no puede fijar su salario; debe estar estatuido de antemano al  igual que, al llegar a la edad reglamentada, la suma para percibir pensión. Tampoco puede cobrar más cantidades principescas por otro lado.
Si un hombre/una mujer, un voto, una persona un SOLO puesto de trabajo y un SOLO cobro, sin empleos de Consejero o cualquier otro cargo bien retribuido,  bien sea en el Estado o en la Empresa privada. Deben tener los mismos derechos que cualquier trabajador, con arreglo a lo cotizado y al tiempo reglamentado.

Lo demás distinto a lo anterior es ENGAÑAR Y ROBAR al Pueblo y debe penalizarse
grandemente. Y terminaba “este País no puede afrontar los problemas que tiene, con aumento del desempleo, la pobreza y la emigración de jóvenes  para buscar en otros horizontes un porvenir que aquí no se vislumbra por ningún lado. Mientras no se haga lo que, por lo visto, ni el Gobierno ni la oposición están dispuestos a realizar, al tiempo que se actúa con rapidez y firmeza contra los cargos defraudadores, la eliminación del 75% de funcionarios y políticos sobrantes y también subvenciones improcedentes no habrá ninguna solución y España se irá hundiendo cada vez más en la miseria y en la deuda, sobrepasando a otras naciones.”
Murcia, 2 de Agosto de 2012                         José María Vela Urrea