Así han nominado al “foot ball”, fútbol, o
balompié como se le nombró en época pasada de furor hispánico, al “deporte” que
se practicaba los sábados por la tarde en Inglaterra, costumbre de donde
proviene lo que en tiempos pasados se llamó “semana inglesa” al no trabajar, en
determinados sitios, la tarde sabatina.
Hoy, aparte de un espectáculo, es un negocio donde se mueven elevadísimas
cantidades
por los Clubs que contratan con cantidades
millonarias a los que, muchas veces, son vulgares forzudos que utilizan su
fortaleza para que no pase un adversario.
Han pasado los tiempos iniciales de alinear un
guardameta o portero, dos defensas, tres medios (donde el central, organizaba
juego y defensa) y cinco delanteros, extremos e
interiores izquierda y derecha y un ariete o
delantero centro que, algunas veces, marcaba “goals” o goles. Prevalece que el
saque desde una esquina se llame “corner” y han surgido las tácticas como “el
cerrojo”, proveniente de Italia, (el catenaccio) u otras más peregrinas que
unas veces dan resultados victoriosos y otra son un fracaso.
Al olisque de las millonadas que se manejan se
han incrementado lo que viven de esto,
con propaganda en los terrenos de juego, en las camisetas y hasta las
medias de los jugadores, algunas veces en las de los árbitros (antes llamados
“reefere”) que hoy, aparte de “cariñosos” epítetos del público, también lo
nombran como “colegiado”, así como
jueces de línea a los antiguos “liniers”, que a veces no ven ni lo que
pasa en la línea de porterías, que para eso se ponen otros dos más, sin contar
el árbitro principal, que se encuentra cerca de los entrenadores y fuera del
terreno de juego, con lo cual el equipo arbitrar de 3 miembros ha pasado a
6.
Han surgido Federaciones como los hongos, que
viven del cuento y sin hacer nada bajo la política de “mantenerme a mí en el
puesto para que yo os conserve a vosotros en el vuestro”, forma de eternizarse
en los mandatos, ya que el pastel ha aumentado con los derechos televisivos de
retrasmisión de eventos, así como diversos torneos como la Champion y los
Campeonatos continentales y del Mundo, aparte encuentros amistosos internacionales,
llegando al extremo de cambiar días y horarios de, por ejemplo, en Liga y Copa,
hasta los más dispares, pues ya me dirán Vds. lo que es celebrar un partido a
las 10 de la noche de un lunes, el jueves tener un encuentro en cualquier país
de Europa.
Estimo que, por lo menos en España, debe
volverse a jugar con luz diurna, dado el elevado déficit de producción
eléctrica del País, por muchos impuestos que generen la celebración de
partidos. Por lo menos la población trabajadora, que cada día es menor,
podrá disfrutar de mayor descanso y estar en mejores
condiciones para el lunes.
Murcia, 28 de Agosto de 2012 José María Vela Urrea