La noticia de estos días de que, debido a un déficit de unos CUARENTA MIL MILLONES DE EUROS la Generalitat va a tener que pedir ayuda al Gobierno para poder solucionar su problema, pues dicen no tiene dinero ni para pagar a Hospitales.
Allí siempre se ha dicho que “la pela es la pela”, refiriéndose a la peseta; ignoro si lo habrán modificado desde que la moneda es el Euro pues, si se transforma la cantidad
citada a las anteriores pesetas, por el simple procedimiento de multiplicar por el cambio de 166’38621 se obtiene un resultado de 6.655.448.400.000, de verdadero pavor al hablar ya de BILLONES.
Barcelona, emporio de riqueza, es un importante puerto del Mediterráneo con un excelente aeropuerto internacional, organizó una Exposición Universal en 1929, así como numerosos eventos comerciales, industriales y deportivos, culminados con los primeros Juegos Olímpicos efectuados en nuestro País, con uno de los más importantes Clubs de Fútbol del Mundo, el “Barsa” donde, para que no faltase nada, tuvo una academia de carteristas cerca del Arco del Teatro...
La Región tiene fabricas de casi todo: tejidos, hilanderías, automóviles, productos alimenticios, farmacéuticos, etc. así como numerosas editoriales con potente industria impresora, curiosamente en castellano, una buena red ferroviaria, gran producción eléctrica, tanto proveniente de centrales hidráulicas como de la atómica de Vandellós; pantanos con abundante agua para su agricultura -por ella discurre el Ebro- produce cava en la zona del Penedés, y con zonas turísticas como la Costa Brava y las pirenaicas de esquí, es incomprensible haya llegado a esa situación.
En la capital de esta Región se asentaron los Condes de Barcelona, fue visitada por Colón a su regreso de América y hasta por D. Quijote, quien tuvo un duelo junto a su playa. Con Valencia perteneció al Reino de Aragón y, con éste, participó en la Reconquista de España.
Es muy curioso el origen del canto adoptado como himno :“Els segadors”, que es el siguiente, según tengo entendido por la crónica. En 1640, cuando a consecuencia de las guerras con Francia se perdieron las antiguas fronteras de España, las tropas de Felipe IV, después de la rendición del castillo de Salses, se replegaron a Cataluña, ocupando de un modo permanente los pueblos a costa de éstos, atropellando así el fuero y la promesa jurada por el Rey, que marcaba solo el paso de las fuerzas por los lugares, pero no la residencia en ellos; la ocupación se hizo odiosa por tal abuso y, a causa de la escasez de pagas, vituallas y equipo, el ejército se desmoralizó de tal modo que talaba los campos, tomaba libremente los productos y ganados, ocupaba las viviendas al saqueo, se apropiaba de las mujeres ofendiendo al honor de las jóvenes y cuando los campesinos en su huida se amparaban en las iglesias y ermitas, creyéndose seguros y garantizados sus intereses, figurándose que la soldadesca había de respetar los santuarios, acontecía que los tercios los incendiaban, así como otros desmanes, hecho después también por otros ejércitos al invadir territorios fuera de sus fronteras.
En vano se quejaros los Cancilleres, Diputados y autoridades, pues el Gobernador del Principado extremó la tiranía, ocurriendo que, para contratar trabajo con los dueños de tierras, llegaron a Barcelona unos 1.000 payeses el día del Corpus 7 de Junio de 1.640, los cuales consideró sospechosos el Virrey Gobernador D. Dalmau de Queral, Conde de Santa Coloma. Un alguacil creyó, equivocadamente, que un campesino semejaba a un criminal escapado y fue a prenderle; hubo resistencia y un guardia que intervino con sus armas fue muerto.
Se amotinaron los labriegos, unióse el pueblo y se rebeló la ciudad, iniciándose una guerra larga, feroz y desastrosa, recomendándose una consigna terrible “Bon cop de fals, defensors de la terra, bon cop de fals” (“Buen golpe de hoz, defensores de la tierra, buen golpe de hoz”), tomado de un primitivo romance “Los segadores” que comienza: “Cataluña gran Condado, quien te vió tan rica y abundante. Ahora nos tiene declarada la guerra el Rey nuestro señor....”
Esto explica, en mi opinión, el separatismo de algunos, el origen del odio hacia el poder central de muchos que han buscado su medro, tanto que hay quienes, nacidos en Aragón y Andalucía han renegado de su tierra y se han considerado totalmente de una tierra que nunca ha sido Reino ni Nación, solo un Condado, perteneciente al Reino de Aragón.
Son hechos históricos inamovibles que algunos quieren hacer se olviden en un afán independentista, sólo justificado por unos cuantos que quieren erigirse en emires de una tierra que está unida indisolublemente a España, llegando a establecer “embajadas” en diversos países, donde intentan introducir el habla catalana, que estimo es procedente de la región francesa del Languedoc, (lengua de Occitania), pues no se debe olvida que el rey de Aragón D. Jaime I nació en la población francesa de Montpellier, enclavada en dicha zona, y que ayudó a su suegro D. Alfonso X el Sabio a la reconquista del Reino de Murcia, acompañado por caballeros franceses y de su Reino, fijando los límites con
Valencia erigiendo dos pilones en la población murciana de Beniel.
Cataluña, y especialmente Barcelona, ha sido tierra de acogida de numerosas personas, andaluces y murcianos en su mayoría, que buscaban allí, trabajando mucho, mejorar su situación. También numerosos inmigrantes, muchos de procedencia árabe, que han instalado sus mezquitas allí y sobrepasan el medio millón, Mano de obra barata que ha incrementado la fortuna de algunos.
Extraña muchísimo que con la riqueza industrial y agrícola de esa Región hayan llegado a esta situación, suponiendo que sea debido al despilfarro de caudales por políticos que, aparte de mejorar su situación particular, no han aplicado la regla de oro de la Economía de “no gastar más de lo que se ingresa” y, de eso, los catalanes saben un rato.
Ahora, por esta delicada situación, quienes pretenden declararse nación independiente, se ven obligados a solicitar la ayuda de un gobierno central al que tanto han denostado, especialmente con su deseo de obtener un Pacto Fiscal para ser ellos los que controlen
totalmente la recaudación de impuestos, posibilitando que algunos sin escrúpulos se enriquezcan. Debe observarse la inmensa cantidad que se asignó a sí mismo, tanto mensual como para gastos de representación, su actual President, el honorable Artur Más, al tomar posesión del cargo que, en las presentes circunstancias, y para dar ejemplo, debería reducir de forma importante, al igual que todos los políticos.
Murcia 25 Julio 2012 José María Vela Urrea.