martes, 5 de junio de 2012

MEMORIAL DE JUANICO ER TORMO

MEMORIAL DE JUANICO “ER TORMO” AL PERRÁNEO MAYOR DE LA ZUDIÁ DE MURCIA PA VER DE POER APALGATAR UN TREBAJO E GÜEN PORVENIR.
 Juan Pacorro Ferisneas alias “er Tormo”, mozo cumplío y sin oficio e denguna clase, por lo más c’ha llegao ha sío a cavar crillas u segar afalfa, qu’en eso no me l’empatilla nadie, que vive en la barraca que tién plantá mis páeres junto ar brazal der Merguizo en el Partío e Zaraiche, po la segunda sendica a mano erecha entrando po el carril de la tía Filomena, entavia sin compromiso ambuno, anque bebe los vientos po la hija der tío Fulgencio “el Sopas”, la Juensantica, qu’es una moza la mar d’apañá pos el año pasao sacó adelante ella soliquia media onza e sea queándose con tuiquias las perras pa su ajuar; enseño la céula presonal d’este año pagá con güenas parpallotas que impués guardo bien doblaica drento e la faja.
 Alluego e tuiquio esto me presento elante d’Usía con la montera en la mano y tengo el arbullo de icille con tuiquios los respetos y sin dengún regomello tuiquio lo que sigue remanente a este nigocio.
 Qu’este memorial lo ha escrito a mi ditao Perete “el Zapo” barbero e mi Partío, que sabe tocar el timple mejor que naide y jué a la escuela der maestro Ciruela en sus años mozos, poique a mi m’estorba lo negro anque no soy dengún zote pos cuanti iba a la escuela pasaba po elante arreando el hato e cabras de mi agüelo pos no era custión d’entrar con ellas con tuiquio lo que berrean.
 Que s’ha enterao por habello oio dicir en el ventorrilo der tío Juanico “er Largo” a Petronilo “er Boceras” c’abora hay unos ingenieros qu’enseñan tuiquias las noches drento d’una barraca mu grande y sin c’haya que pagar naica ambún oficio e pogleso. Asina que quisiá c’Usía m’echara una mano y mandara un papelico al señor ingeniero pa que m’eje entrar en su clase, pos me va en eso el que puea tomar estao, pos ice el tío Fulgencio c’ande va su Juensantica sino es cargarse de zagales con un mozo que no tié oficio ni beneficio e denguna clase.
 Que l’han dicho y recomendao como oficio e güen porvenir s’edique a recoger moñigos de los que echan po ezaga tuiquias las caballerias, con perdón sea dicho, qu’es mejor abono que tuiquios esos porvos c’hacen po ahí juera que güelen a milenta emonios, en ves der olorciquio tan sano qu’echa una güena pastelá e vaca. Asina que l’he pidío a mi agüelo una espuerta grande que tinía arrumbá y m’he hecho un mochiquio e ramuja atá con una cordeta y estoy llampando po ver al siñor ingeniero pa que me destruya bien con tuiquio su saber; el piazo d’hojalata c’hace farta me lo tiendrá que dar el señor ingeniero por el tío Cerriche no ha querío vaciar una lata e sardinas, anque s’acordará e mí cuanti yo tenga munchas perras.
 Tuiquio esto es lo que tinía qu’ecille a Usia, queando al aguardo e que cuanti Usia haya hecho la indagatoria, sacuda bien la vara y mande a mi barraca un molicipal iciendo que pueo ir a la escuela deseguía pa que me desaminen. Dios juarde a Usia munchos años.
Como no quio potrearlo más beso a Usía las manos impués d’haberme limpiao bien los morros con el pañuelo moquero, este qu’es su surdito más fiel qu’esclafa aquí mesmo el deo gordo e la mano erecha dos días impués e San Cayetano.

Este papelito lo encontró en el culo der arca de su agüelo, Pepico er del Carril pegao al Río y sacó copia pa que s’entere tuiquio er mundo.