jueves, 5 de enero de 2012

IGUALDAD DE LOS ESPAÑOLES ANTE LA LEY.

Estas son unas palabras que recordó SU MAJESTAD EL REY en su mensaje navideño, las cuales se han llevado a efecto rápidamente, toda vez que el asunto en el que está incurso su yerno Ignacio Urdangarín, por su conducta no ejemplar, ya se encuentra en los Tribunales los cuales, una vez conozcan toda la VERDAD, deberán proceder conforme marca la Ley, en el menor tiempo posible,

Toda vez que España es un Estado de Derecho es cosa loable la aplicación con todo rigor de las leyes vigentes, para que, sobre quienes las hayan infringido, se dicte la oportuna sentencia y, en su caso, devuelvan lo defraudado.

Ya era hora de que una cosa así sucediera en nuestro País, aplicando el Artículo 14 de la Constitución, pues hay quienes se eternizan en el desarrollo de una causa para que pase el tiempo establecido, prescriban todos los delitos de que se les acusó “in ilo tempore” y se vayan “de rositas” y tan tranquilos a gozar de lo que habían obtenido inicuamente.

Trabajo tiene el Fiscal General del Estado si empieza a hacer Justicia encausando a TODOS los que, desde la fecha trágica del “11-M” (del que no sabemos la verdad), han cometido hechos punibles. Va a precisar gran cantidad de ayudantes trabajando 48 horas diarias para reunir los expedientes de TODOS cuantos han causado la ruina de España en los pasados y nefastos años, despilfarrando dinero público entre sus amigotes, (que los culpables o perceptores deben devolver al sitio de donde salió), o “poniendo el cazo” bien en despachos oficiales o en sitios aislados para cobrar los “favores” realizados a espaldas de la legalidad, con tal de propiciar su beneficio particular, y también “blindádose”, que es otra forma de asegurarse de por vida el cobro de más dinero público, razón para dejarlos en camiseta al suprimir el blindaje y, con la sentencia, regalarles un pico y una pala para que vayan a trabajar durante muchos años en obras públicas para el Estado.

A TODOS debe aplicarse con total rigurosidad la IGUALDAD DE LOS ESPAÑOLES ANTE LA LEY, aplicándoles la misma vara de medir que a los trabajadores: liquidar su pensión, al llegar a la edad reglamentaria de jubilación, de acuerdo con los años TRABAJADOS y las cotizaciones hechas a la Seguridad Social.

Si se les “había olvidado” cotizar es culpa suya y, en ese caso, no deben de percibir ni un céntimo procedente de caudales públicos, pues otros españoles ya cumplieron en su momento abonando las cantidades correspondientes para poder tener ese derecho.

Entonces es cuando iban a recordar los despilfarros que hicieron a costa de los impuestos pagados por los demás, mientras ellos vivían en la opulencia bajo el paraguas de sus cargos mirando al futuro desde su “blindaje”.

Así es posible que España recupere parte de la dignidad perdida y los caudales que se han “extraviado” durante muchos años, que ahora hacen tanta falta recuperar.

Murcia, cuando se arranca la ultima hoja del almanaque de 2011.

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