lunes, 8 de agosto de 2011

EL PEO LOCO

Juanito llevaba días
con molestias y pavor
un angor se le iba
y venía otro peor.
No es que tuviese presente
el pago de algún impuesto,
recibo, gabela o censo.

Es que en su barriga había
un rumor que le corría
desde un lado hasta otro
con aire que no salía
y cuando creía saldría
daba la vuelta y volvía
desde un extremo hasta otro

¡Tenía dentro un peo loco!

Iba a saltar y beber,
llegaba hasta correr
en el monte unos kilómetros
y el peo, atascado seguía
sin salir de la guarida.

Cuando llegó el domingo
Juan fue a Misa Mayor
y allí con sonido de órgano
que rubricaba un sermón.
se oyó un rumor profundo,
con sonido de trombón
y como final de fiesta
hizo ¡pum! y se escapó.


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